Luego de haber revisado los problemas del deseo y la excitación lo hacemos ahora con los del orgasmo. La distinción entre los trastornos de la excitación y el orgasmo no es clara dado la dificultad para percibir los cambios en los genitales durante la excitación sexual y además porque las mujeres que se quejan de problemas del orgasmo puede ser que no hayan alcanzado una excitación suficiente.
El trastorno del orgasmo ha sido definido como la ausencia o el retardo de ese momento agudo de placer en forma persistente o recurrente después de una fase de excitación normal.
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Debemos advertir que esta definición no señala si la excitación sería del tipo físico ( sentida en el cuerpo) o subjetiva ( de carácter psicológico). |
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Pero si el médico no tiene posibilidad de realizar una prueba psicofisiológica de los camb ios en los genitales de la mujer, no puede realmente establecer si el problema del orgasmo se presenta pese a un estado de excitación normal, basándose sólo en lo que la paciente dice expresamente. Anotemos algo interesante, según los autores: cuando una prueba de autoerotismo resulta positiva uno puede atribuir el problema de la pareja a una la falta de apropiada estimulación. Esta es una visión de todos modos muy fisiologista del erotismo femenino de Brotto y colaboradores.
LA CLAVE
La satisfacción sexual es un factor clave en el modelo actual de respuesta sexual de la mujer y tiene un aspecto personal en ella misma y otro de la relación con la pareja. Por supuesto tengamos en cuenta el marco de referencia de la mujer respecto al placer sexual. Su grado de satisfacción sexual estará en relación directa con lo que ella espera del coito y su experiencia previa.
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Así, una mujer que no espera mucho placer de las relaciones sexuales tenderá a valorar mejor su experiencia, aunque no sea muy buena, a diferencia de otra que tiene una gran expectativa y aun teniendo un orgasmo digamos normal no estará contenta. |
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Varios recientes estudios en población han encontrado que una proporción de mujeres informa estar satisfecha sexualmente pese a presentar problemas del deseo, la excitación, etc. Otros estudios encontraron también que un porcentaje de mujeres, al revés, sin síntomas de disfunción sexual podrían al mismo tiempo sentirse insatisfechas sexualmente.
CONCLUSIÓN
1. Los trastornos del deseo, la excitación y el orgasmo femenino es raro que se presentan separadamente.
2. La definición de la disfunción sexual que figura en la clasificación americana de desórdenes ha sido criticada por creerse sobrepatologiza a la mujer.
3. La falta de lubricación no es necesariamente estresante para la mujer para ocasionarle un fuerte malestar psicológico.
4. La distinción entre los trastornos de la excitación y el orgasmo no es clara dado la dificultad de las mujeres para percibir los cambios en los genitales durante la excitación sexual.
5. La satisfacción sexual es un factor clave para comprender la respuesta sexual de la mujer y tiene un aspecto personal y otro de relación de pareja.
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