En el Perú la campaña para las elecciones a la Presidencia del 2011 ya ha comenzado y los candidatos empiezan a definir posiciones. Se sabe que varios de ellos están a favor de la Vida pero el primero en declararlo abiertamente es uno que tiene mucha opción: el Dr. Jorge Del Castillo Gálvez, que en un artículo publicado en un diario de la capital lo ha hecho público 1.
|
En una reseña de su trayectoria política bajo el título “Sin rabo de paja” narra su currículo en cargos públicos desde Regidor en una Municipalidad hasta Presidente del Consejo de Ministros - pasando por Alcalde de la ciudad de Lima y Parlamentario en tres oportunidades – y nos cuenta su desempeño en todas esas funciones de alta responsabilidad.
|
Extractamos un párrafo de su Declaración:
“Soy un defensor de los DDHH y privilegio la vida. Creo que hablando se entiende la gente. Prefiero concertar y no imponer. Dialogar es preferible a cargar en la conciencia la muerte de personas por acción u omisión del Estado. Creo firmemente en la libertad de expresión y respeto el criterio de conciencia de los periodistas, así como la reserva de sus fuentes. Soy partidario de la pluralidad y de la convocatoria a los mejores peruanos, me gusta formar equipos calificados para que nos apoyen en el arte de gobernar o legislar”.
En Latinoamérica, con una población fervientemente defensora de los derechos humanos, los más destacados líderes son defensores de la vida y lo expresan abiertamente cuando se activa el lobby mundial pro aborto. La posición de Del Castillo se repite en Paraguay, Uruguay, El Salvador, República Dominicana, Nicaragua, Chile, Perú 2 y recientemente en Costa Rica con la Presidenta electa Laura Chinchilla.
|
Los atentados contra la vida naciente y terminal vienen adoptando situaciones nuevas respecto al pasado. Golpean la vida humana justamente cuando está desprovista de toda capacidad de defensa. Sin embargo en la conciencia colectiva pareciera estar perdiendo e l carácter de “delito” y pretende, paradójicamente, adquirir el de “derecho”.
Primero, el aborto, para cuya difusión mundial se invierten ingentes sumas de dinero, promovido por una mentalidad hedonista de la sexualidad y por un concepto egoísta de la libertad personal y de las relaciones de pareja. En esta misma lógica está cierto tipo de infanticidio que hasta se pretende legalizar en algunas partes.
Luego, la eutanasia, aparente atención médica dirigida a enfermos incurables y terminales, a los minusválidos graves, a los impedidos y ancianos no autosuficientes, sea por razones utilitarias o incluso por sentimientos de comprensible pero equivocada piedad.
Cultura de la muerte, que no encuentra ningún valor en el sufrimiento y tiende a considerar sujetos de derecho solamente a quienes pueden producir bienes materiales y valerse por sí mismos, ignorando que “una sociedad que protege al débil, es fuerte”.3
|
1. “La República” 11. Febrero. 2010.
2. En el Perú Ley N° 27654, “25 de Marzo: Día del Niño por Nacer” (2002).
3. “Universidad y Vida” Pronunciamiento de la Universidad de Navarra. Pamplona 15. Dic. 2009.
|