Homosexualidad: ¿'mitad mujeres'? (I) PDF Imprimir E-mail

(Parte Primera) Una revisión detallada de lo que se sabe sobre la homosexualidad (HO) terminando la primera década del sigilo 21 es la que analizan cuatro destacados investigadores en la sexología clínica. Se trata de Jannini de la University of L’ Aguila, Italia (que modera el debate) Blanchard, de la University of Toronto, Canadá; Camperio Ciani, de la University of Padua, Italia (con experiencia en el área de la biología de la HO) y Bancroft, de The Kinsey Institute, EEUU. (experto sexólogo).
El resultado del debate ha sido publicado en el Journal of Sexual Medicine, de Octubre del 2010, en el artículo titulado : “Homosexualidad Masculina: ¿naturaleza o cultura?”. En esta nota vamos a sintetizar lo discutido y las principales ideas que nos ofrecen los investigadores mencionados. Debemos advertir que los temas son tan especializados que con frecuencia no es fácil presentarlos en términos fáciles de comprender.

¿QUÉ TIPO DE PROBLEMA?

Comienzan diciendo que no hay tema más controversial que la homosexualidad y sus causas. Según comentan, es una práctica observada en más de 1500 especies, que van desde los primates a las lombrices intestinales. [1]

  Remarcan enseguida que hay una verdadera confusión entre la evidencia biológica y los aspectos morales y metafísicos. Podría, dicen, afirmarse que la homosexualidad es una condición natural, pero entonces preguntan: ¿Qué significaría esta afirmación? ¿Qué la biología tiene un rol central en el origen de la HO?  

Responden : probablemente, pero no necesariamente. A éste respecto recuerdan que algunos creen que la HO es una condición innata y no puede cambiar pero otros afirman que esta orientación sexual podría desarrollarse más bien a través de la vida.
Este contencioso es analizado en el artículo aunque referido sólo a la homosexualidad masculina por ser la más común, haber sido más estudiada que la femenina y porque las preocupaciones morales y religiosas giran alrededor de esta.

BIOLOGIA DE LA HOMOSEXUALIDAD

Una gran cantidad de investigación científica hace pensar que la biología resulta un importante regulador de la conducta sexual, sea esta heterosexual u homosexual. Esta convicción está apoyada en la comprobación de la importancia de los factores genéticos, autoinmunes y neurohormonales en el desarrollo de la orientación sexual.

  La investigación genética de familias y mellizos ( monocigóticos – mellizos idénticos - y dicigóticos) tiende a demostrar su influencia, aunque la investigación molecular no ha conseguido demostrar aun los genes específicos implicados en la herencia.  

También se ha comprobado que cuanto más hermanos mayores tiene una persona la probabilidad de la HO en varones se incrementa sustantivamente. Como es de suponer el mecanismo en la base de este fenómeno no ha sido dilucidado.

  Igualmente, como veremos después, la evidencia que resuelve la paradoja darwiniana - la sobrevivencia de genes que no contribuyen a la reproducción - necesita ser confirmada en grupos de estudio más grandes. Pese a todo lo dicho, la evidencia biológica aún siendo abundante, no es todavía suficiente.  

De otra parte, estudios morfofuncionales sugieren que la HO es debida a una “feminización” del cerebro. Es la hipótesis que propone la existencia de anticuerpos maternos que actúan contra algunas estructuras del cerebro masculino. Algunos casos de HO, de acuerdo a esta teoría, pueden ser debidos a una clase de feminización autoinmune durante la vida fetal. Teoría que está en la línea de las explicaciones tradicionales ya que los HO que muestran una preferencia de pareja sexual atípica podrían estar efectivamente incompletamente masculinizados.

  Pero otras evidencias cuestionan que los HO sean “mitad mujeres” ya que la influencia de las hormonas sobre el cerebro fetal sería al revés: de carácter hiperandrogénico (incremento de la acción de las hormonas masculinas) más que de efecto hipogonadal ( bloqueo de la acción masculinizante).  

La hipersexualidad que se derivaría de esta acción hiperandrogénica en este caso estaría evidenciada por el número de parejas y otros actos sexuales por unidad de tiempo. Esta conducta hipersexual resulta que es mayor en HO que en heterosexuales (HT) .
Resultaría que los niveles de testosterona en HO serían sorprendentemente más altos que en HT. Eso explicaría la observación de que en promedio el tamaño de los genitales sería mayor en HO; los llamados potenciales otoacústicos evocados son mas “hipermasculinos” que femeninos y lo mismo se ve en la tasa de longitud del segundo y cuarto dedos. [2]

En siguiente nota , Segunda Parte, revisaremos las contribuciones de la ciencia social y la inmunología en la explicación de las causas de la homosexualidad.


1. Aquí se equivocan, pues no es comparable la conducta homosexual de los seres humanos con el intento de relaciones sexuales entre animales inferiores.

2. La relación entre la longitud entre el segundo y cuarto dedos de la mano se ha encontrado que es diferente entre HO y HT.


 


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