Tal como decíamos en un artículo anterior,”Punto G: nuevos desengaños”, Giovanni Luca Gravina y colaboradores confirman el hecho de que la anatomía y fisiología sexual femeninas no se conocen nada bien. El caso más llamativo sería el del orgasmo, tratado usualmente en su perspectiva política y filosófica, pero no objeto de un acercamiento científico.
El artículo de Gravina, que reseñamos, abre nuevas expectativas sobre las condiciones del orgasmo en la mujer como resultado de su estudio de imágenes del espacio entre la uretra y la pared anterior de la vagina, eventualmente Punto G. Vale la pena leerlo, aunque su carácter demasiado técnico sea un obstáculo para el público no médico, que trataremos de superar todo lo que sea posible.
ORGASMO FEMENINO
El orgasmo femenino, dice Gravina, es una condición compleja en la que intervienen factores intrapsíquicos, relacionales y anatómicos. Se puede encontrar numerosos estudios que comparan el orgasmo vaginal versus el clitorídeo. Pero los pocos que han mapeado la sensibilidad erótica a la estimulación táctil de la vagina, han comprobado que las mujeres pueden alcanzar el orgasmo mediante dicha estimulación.
También lo pueden alcanzar de diferentes maneras. Unas por estimulación directa del clítoris y otras mediante la penetración y los movimientos de empuje pélvico, que estimula la parte interna del clítoris y las paredes de la vagina e indirectamente su porción externa.
Estudios sobre el clítoris revelan que este varía anatómicamente mucho, tanto externa como internamente, no sabiéndose si estas diferencias guardan relación con el orgasmo. Además, en este sentido, otras estructuras anatómicas del aparato genital femenino, deberán tenerse en cuenta, nos referimos a la uretra, los labios menores, las glándulas periuretrales, etc.
ESPACIO URETRO-VAGINAL
Los estudios de Masters y Jhonson, de mitad de la década de los años 60, informaban la existencia de pocos receptores sensoriales en la vagina, lo que traería como consecuencia un orgasmo deficiente en respuesta a los estímulos. Recordemos que antes, por la década de los 50, Grafemberg había sostenido lo contrario, es decir la existencia de un área de mayor sensibilidad en la pared anterior de la vagina.
A raíz de esta observación, se ha pensado que el espacio uretro-vaginal (entre la uretra, que da salida a la orina, y la pared anterior de la vagina) sería una estructura anatómica interesante, por su constitución de fibras de tejido conectivo, fibras musculares, muy irrigado por vasos sanguíneos y pleno de terminales nerviosos.
La proximidad misma de la uretra y el clítoris a la pared anterior de la vagina, sugiere un vínculo entre estas estructuras y la función sexual.
La pared anterior de la vagina es un órgano activo, transmitiendo durante las relaciones sexuales el efecto del empuje pélvico durante el coito, de la vagina al clítoris, juntando los dos ligamentos que se insertan en su base.
Igual que en el caso del clítoris el examen de los tejidos de la pared ántero superior de la vagina difiere entre las mujeres. Allí se encuentra tejido pseudocavernoso (formado por espacios sanguíneos como en el pene), igual como se puede ver alrededor de la uretra, que es un remanente embriológico de tipo prostático: las llamadas glándulas de Skene.
ESTUDIO DE IMÁGENES
En verdad existen muchas diferencias en la respuesta sexual de la mujer que han sido atribuidas a factores culturales, religiosos, intrapsíquicos y de relación de pareja, pero, según los autores de este trabajo, también hay que considerar los elementos anatómicos. Alegan, que si “anatomía es destino”, deberán tenerse en cuenta las diferencias físicas como un factor de la variabilidad fisiológica en la respuesta de la mujer.
A raíz de estas consideraciones la autora y asociados decidieron usar la ultrasonografía del espacio del introito (de la entrada de la vagina) para medir la diferencia del grosor uretro-vaginal, correlacionándolo con la activación del orgasmo vaginal.
Al hacer este estudio están criticando claramente lo que ya conocemos: el sesgo de las publicaciones que vienen de la psicología y sociología de la sexualidad, que dejan de lado realmente sin ningún miramiento los aportes de la biología.
RESULTADOS
Encontraron que el espacio uretro-vaginal, en sus porciones proximal, media y distal, fue más delgado en mujeres sin orgasmo vaginal, aunque debe reconocerse que la limitación del hallazgo tiene que ver con la muestra conformada sólo por veinte mujeres. Más aun, la medida del espacio uretro-vaginal en la pared anterior de la vagina, que los autores asimilan al Punto G, dicen, puede ser correlacionada con la habilidad para experimentar el orgasmo. 
El antecedente son los estudios posteriores a la mención de Grafemberg de los años 50, que asociaron el foco de la sensibilidad femenina con el esfínter uretral externo.Por eso es que las mediciones en este estudio se han hecho justamente en el lugar en el que la uretra está rodeada por el cuerpo cavernoso del bulbo del clítoris. Esta es una zona rica en una enzima que interviene en la erección de este órgano, la sintetaza del óxido nítrico; también de la 5 fosfodiestarasa de igual función y la sustancia exocrina, antígeno prostático específico, presente en las glándulas de Skene, donde se encuentra una gran cantidad de terminaciones nerviosas.
Es posible que algunas mujeres puedan tener una mayor cantidad de tejido bulbar clitoridiano, glándulas exocrinas e inervación, que las capacita a alcanzar el orgasmo por la estimulación directa de este espacio y no sólo por la del clítoris.
Más precisamente, el grosor del espacio uretro-vaginal a todos los niveles de la uretra se correlaciona con el orgasmo vaginal, principalmente en su parte distal, interesante porque esta es justamente la parte más relacionada con el clítoris.
En síntesis, la evidencia sería que las mujeres que experimentaban orgasmo vaginal tienen un espacio uretro-vaginal más amplio. Esto permite, dicen, especular que puede haber una correlación funcional entre el tamaño de este espacio, Punto G podría ser y la habilidad para alcanzar el orgasmo.
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Como dice el artículo el orgasmo femenino es muy complejo e intervienen demasiados factores. Me gustaría saber su opinión sobre una crema que podría ayudar a llegar a este proceso, ya sea que su uso sea con pareja o sin ella (masturbación femenina): el nombre de esta crea es: Shunga's Secret Garden, se que se vende en USA, pero no se si aquí en Perú. Le agradeceré su opinión al respecto.