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Australia: confusión sexual 1 2

Samantha Singson, en C-FAM, nos trae la interesante y a la vez perturbadora noticia de las idas y vueltas del gobierno australiano sobre el caso de la identidad sexual. Que tampoco debería de sorprendernos demasiado dado el embrollo armado por los construccionistas sociales en torno al tema, que ha devenido en ese concepto caótico conocido como tránsgenero. Veamos lo que ha ocurrido. El mes pasado, el gobierno australiano fue noticia en todo el mundo por ser el primero en reconocer oficialmente un tercer género en un documento emitido por el Estado.  Días después de haber introducido la categoría de sexo «no especificado» en un certificado, el gobierno lo anuló, con lo cual se desató una furiosa polémica en torno a la definición del término «género».


SEXO NO ESPECIFICADO 3

Con la categoría de «sexo no especificado», se reconocía legalmente que Norrie May-Welby no era ni varón ni mujer. May-Welby, oriundo de Escocia, fue inscripto como hombre al nacer, pero fue sometido a una cirugía de cambio de sexo veinte años atrás.
En ese entonces, el gobierno de Australia emitió un certificado por el que Norrie fue reconocido como mujer. Posteriormente, éste abandonó el tratamiento de por vida con hormonas y adoptó una «identidad neutra», que no es ni masculina ni femenina.
Según los informes de la prensa, los médicos recientemente declararon que les resultaba imposible determinar el sexo de Norrie, ya que varios años atrás había dejado de ingerir hormonas femeninas. 4
Fue así que el Registro Civil de Nueva Gales del Sur expidió un certificado de «sexo no especificado». La mayoría de los estados y territorios australianos permiten que cualquier persona soltera, mayor de 18 años, que haya sido sometida a un «cambio de sexo» pueda solicitar la reasignación de sexo en el registro civil correspondiente o que pueda tramitar un «Certificado Reconocido de Información Adicional» que identifique el nombre y el sexo del interesado.


RETROCESO


Una vez emitido el certificado, y basándose en el asesoramiento legal recibido con posterioridad, el Registro de Nueva Escocia del Sur dio un paso atrás y determinó que el certificado de «sexo no especificado» era inválido, ya que el funcionario a cargo del Registro Civil sólo puede «emitir un certificado reconocido de información adicional o un nuevo certificado de nacimiento tras un cambio de sexo en el género femenino o masculino».


LA IGNORANCIA DE LAS COMISIONES DE DDHH


El año pasado, la Comisión de Derechos Humanos de Australia recomendó que se modificara la legislación estatal a fin de permitir a las personas mayores de dieciocho años o más que pudieran declarar un género no específico en documentos y registros.
May-Welby y el grupo de presión Sex and Gender Education (SAGE) presentaron una demanda ante la Comisión de Derechos Humanos de Australia, en la que sostenían que los derechos de May-Welby habían sido violados según lo establecido en la Ley sobre la Discriminación Sexual de 1984, vigente en Australia, y en la legislación internacional de derechos humanos, que, según aducen, «ampara el derecho de una persona a determinar su propia identidad social».


GÉNERO EN LAS NACIONES UNIDAS


El debate sobre «género» data de largos años en las Naciones Unidas. Sin ir más lejos, el pasado mes de octubre, los Estados Miembros discutieron acerca de un informe elaborado por el Relator Especial de la ONU Martin Scheinin, quien intentó redefinir por sí mismo al género como un constructo social, lo cual contradice una serie de definiciones oficiales de la palabra elaboradas por la ONU. Scheinin afirmó que el «género no es estático», sino, más bien, «modificable a lo largo del tiempo y a través de los contextos».
El término «género» ha sido definido en documentos de la ONU en tres oportunidades. Dos documentos resultantes no vinculantes emitidos por las Naciones Unidas (la Plataforma de Acción de Beijing 1995 y la Conferencia sobre los Asentamientos Humanos celebrada al año siguiente en Estambul) establecen que «género» debe ser «entendido en su uso ordinario y generalmente aceptado».
El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, vinculante para los Estados que lo ratificaron, establece que el género «hace referencia a los dos sexos, hombre y mujer, en el contexto de la sociedad».5 Dicho Estatuto será revisado en Uganda durante la primera mitad del año en curso y los críticos están sumamente alerta ante cualquier intento de que se reabra el debate en torno al término en cuestión.

 



1.
Samantha Singson, Australia anula la categoría especial para el sexo «no especificado», NUEVA YORK - C-FAM, Volumen 13, Número 16,April 2, 2010, Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

2. Modificado

3. Un término parecido se usa en la clasificación americana de desórdenes mentales para ubicar a las perturbaciones sexuales que no encuentran un casillero definido

4. Muchos pacientes con problemas de identidad sexual se automedican con hormonas del sexo opuesto en un afán de cambiar la apariencia de su cuerpo.

5. El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, aprobado el 17 de Julio de 1998, ratificado por el Perú el 10 de Noviembre del 2001, en su Artículo 7 Crímenes de lesa humanidad, inciso 3., sobre la definicíon de género, señala :
“A los efectos del presente Estatuto se entenderá que el término “género” se refiere a los dos sexos, masculino y femenino, en el contexto de la sociedad. El término “género” no tendrá más acepción que la que antecede”.

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