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En la página www.sexualidadsana.com.pe hemos venido advirtiendo como las revistas especializadas en sexología publican frecuentemente trabajos de cuestionable importancia y con una base teórica deleznable.
Un caso diferente por su sensatez y rigor es el artículo de Barry Mc Carthy y David McDonald, “Fallas de la terapia sexual: un asunto crucial aunque ignorado”, publicado en el Journal of Sex and Marital Theraphy, del mes de Julio del 2009.
Mc Carthy ya había publicado un artículo de carácter clínico y conceptual en 1995 con el objetivo de instar a la toma de conciencia acerca de la complejidad de la terapia sexual explicando el riesgo de que terminara fallando.
UN MODELO EQUIVOCADO
El llamado modelo biopsicocial para entender los problemas maritales que se ven en la consulta constituye a la fecha la teoría más aceptada. Lamentablemente, esta manera de comprender la disfunción sexual ha terminado en un enfoque restringido que al dar mayor importancia al factor biológico del problema, termina enfocándolo como un asunto básicamente médico.
| Eso explica por qué los agentes erectógenos, como el popular Viagra y otros similares, están en la primera línea de intervención para el tratamiento de la disfunción eréctil. |

Pese a la certeza de los médicos psiquiatras que nos dedicamos a la terapia sexual y marital en cuanto a la relatividad de éxito de la terapia farmacológica sola, vemos sus cuestionables resultados si no se consideran medidas terapéuticas adicionales dirigidas a lograr modificaciones de conducta en cada uno de los miembros de la pareja y en la manera como llevan su relación.
UN MODELO MEJOR
El modelo de entendimiento de la terapia matrimonial de McCarthy y Metz, subraya lo variable y flexible que resulta la función sexual y pone en primer plano más bien la satisfacción y el placer de la pareja.
El método para entender la salud sexual estaría entonces centrado en el deseo, el placer y la satisfacción. Asímismo confiere gran importancia a las expectativas de la pareja en lo positivo y realista de la interacción sexual y la importancia de prevenir retrocesos a partir de los avances logrados durante el tratamiento.
¿ POR QUÉ LAS FALLAS?
Los autores mencionados revisan las fallas de la terapia sexual en su aplicación a las disfunciones sexuales, lo que permitirá desarrollar nuevas ideas permitiendo interpretar mejor los desórdenes sexuales y los procedimientos aplicados para su superación.
| Esta revisión ayudará también a promover estudios empíricos (científicos) y el interés de los médicos en asuntos cruciales como lo que constituye el éxito de la terapia, las estrategias para la prevención de recaídas, las técnicas que deberán implementarse en estos casos y todo lo que se puede aprender cuando se presentan recaídas. |
Resulta interesante destacar que la observación clínica confirma la contribución del buen sexo en el funcionam iento armonioso de la pareja, siendo responsable en un 15 a 20% de la calidad de vida de la pareja. La nueva manera de entender la terapia tendría como función principal contribuir a dinamizar la relación entre varón y mujer e incrementar los sentimientos de deseo y deseabilidad.
Pero, se da la paradoja de que cuando el sexo es disfuncional, conflictivo y particularmente cuando se llega al punto de evitarlo, terminando en una relación desprovista de sexo, está condición adquiere una fuerza negativa impensada. La pareja que termina enfriando la intimidad y alejada de las relaciones sexuales se ve afectada en un rango que va de un 50 a 75%, deteriorándose la intimidad y estabilidad del matrimonio.
UNOS CONSEJOS
1. Saber lo anterior resulta muy útil en la terapia sexual cuando se ha superado un problema pero se sufre una recaída.
2. En estos casos se afecta claramente lo que se llama “la anticipación positiva”. Nos referimos a la expectativa de un cambio favorable, que sí ocurre en un primer momento cuando la pareja concurre inicialmente al terapista.
3. Peor aún, cuando se sufre un retroceso durante el proceso de normalización de la vida sexual de la pareja, los miembros de esta se tornan demasiado autoconscientes sexualmente de lo que se hace o se deja de hacer en la intimidad. Aparece entonces en la pareja una dinámica de culpa versus culpa, sentimientos de desesperanza y ausencia del apoyo recíproco necesario.
4. El modelo de tratamiento que veremos en otra nota podrá aplicarse al intentar explorar por que falló la terapia, para lo cual se requerirá tener en cuenta al individuo y la pareja, los factores biológicos, psicológicos y culturales, las capacidades y los hechos conocidos a fin de prevenir las recaídas.
RESUMEN
- Las revistas especializadas en sexología publican frecuentemente trabajos de cuestionable importancia y con una base teórica deleznable, pero un caso diferente por su sensatez y rigor es el artículo “Fallas de la terapia sexual: un asunto crucial aunque ignorado”.
- El llamado modelo biopsicocial para entender los problemas maritales que se ven en la consulta constituye a la fecha la teoría más aceptada aunque ha terminado en un enfoque restringido a un asunto básicamente médico
- El modelo de entendimiento de la terapia matrimonial de McCarthy y Metz, al revés, subraya lo variable y flexible que resulta la función sexual y pone en primer plano más bien la satisfacción y el placer de la pareja.
- Los autores mencionados revisan las fallas de la terapia sexual en su aplicación a las disfunciones sexuales y desarrollan nuevas ideas permitiendo interpretar mejor los desórdenes sexuales y los procedimientos aplicados para su superación.
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