Deseo Sexual : ¿Por qué tan poco? PDF Imprimir E-mail
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El llamado Deseo Sexual Hipoactivo afecta aun gran número de mujeres y junto con la Asexualidad, el Hipererotismo y la Aversión Sexual forma parte del gran grupo de Desórdenes del Deseo Sexual de la Mujer.
El tratamiento de estos problemas requiere un estudio previo minucioso para determinar sus factores causales.
Pueden ser debidos a enfermedades médicas, incluso de los órganos genitales, hormonales, del sistema nervioso y depresión. Otras veces a la falta de información y educación sexuales, post parto, traumas sexuales infantiles, mala técnica coital o desarmonía marital.

DIAGNÓSTICO


El Deseo Sexual Hipoactivo es el desorden del deseo sexual más frecuente entre las mujeres. Consiste, como su nombre lo indica, en una disminución del deseo, ya sea desde el comienzo de la vida sexual o después de un periodo de normalidad.
Puede ser oscilante, o sea aparecer y desaparecer, durar un tiempo y no volver a presentarse o tener un carácter crónico, que es lo más frecuente. Está demás decir que afecta severamente la vida de la pareja. En un primer momento la mujer puede tratar de disimularlo con la esperanza de que sea una condición pasajera, pero si dura unos meses ya será motivo de honda preocupación y su pareja terminará dándose cuenta.

El primer paso, como decimos líneas arriba, es identificar las causas que guiarán la estrategia terapéutica. La libido baja es común en pacientes con desórdenes de ansiedad y depresión y puede solucionarse con el tratamiento exitoso de estas dificultades primarias, es decir con terapia antidepresiva.

Cuando los efectos secundarios de medicamentos que se toman por alguna dolencia determinada son causa de la disminución o a veces desaparición del deseo sexual, considere sustituir ese medicamento por otros de igual efecto o utilizar antídotos como buspirona o bupropion, en caso de que se trate del efecto colateral de algún antidepresivo.
Sin embargo, desafortunadamente, la mayoría de los problemas de deseo sexual son idiopáticos.

En esta ocasión sólo vamos a tratar de la terapia farmacológica del Deseo Sexual Hipoactivo y en artículos posteriores revisaremos la terapia cuando las causas son psíquicas o de la relación de pareja.

TRATAMIENTO

Inhibidores de la FDE-5
Los más populares fármacos para combatir la disfunción erectil masculina (DE) son los inhibidores FDE-5, sustancias que justamente inhiben una enzima que frena la llegada de sangre al pene y favoreciendo el comienzo de la erección y su mantenimiento el tiempo suficiente para un coito satisfactorio.

El éxito de estos inhibidores FDE – 5 al tratar la DE llevó a los investigadores a preguntarse si estos agentes también podrían tratar los desórdenes sexuales femeninos.
Estudios multicéntricos usando sildenafil, el más conocido inhibidor FDE5, no han logrado encontrar evidencia de la eficacia en el tratamiento de los desórdenes femeninos de deseo sexual hipoactivo o de los desórdenes de la excitación sexual.


Testosterona


La terapia de testosterona ha mostrado aumentar la libido, aunque no está aprobada por la FDA (organismo norteamericano que autoriza la venta de los medicamentos) para esta indicación. Se sabe de un uso generalizado de testosterona en el desorden de la disminución del deseo sexual, pero se desconoce su seguridad en el tratamiento a largo plazo.
Algunos médicos defienden el uso de la hidroepiandrosterona (DHEA) para el deseo sexual bajo, aunque no hay evidencia confirmada de sus supuestos efectos positivos.

Prostaglandina

De modo similar se ha hecho estudios terapéuticos mediante la prescripción de prostaglandina aplicada tópicamente y de sustancias denominadas alfa bloqueadoras, sin conseguir el éxito esperado.
Algunos estudios en grupos pequeños sugieren que los inhibidores FDE – 5 podrían ser útiles en mujeres jóvenes con libido normal e incapacidad para alcanzar el orgasmo. Sin embargo, estos estudios utilizaron, como decimos, muestras pequeñas y no han todavía sido replicados, para estar seguros de su eficacia.

Menopausia

En la década de 1940 los reportes de casos en los que se usó testosterona sugirieron el aumento de la libido como efecto secundario cuando varias mujeres fueron tratadas con andrógenos para casos de cáncer que se habían extendido.

En un estudio prospectivo, Sherwin y Gelfand encontraron incremento del deseo sexual, la excitación sexual y la frecuencia del coito y orgasmo en mujeres con menopausia adelantada de tipo quirúrgico, y en otras a las que se les había inyectado preparaciones de testosterona asociada a estrógenos.
Mas recientemente, Shifren y colaboradores mostraron en un estudio aleatorio, controlado por placebo, que la testosterona transdérmica, 150 a 300 microgramos/día por 12 semanas, mejoró la función sexual y el bienestar psicológico en mujeres de 31 a 56 años de edad después de experimentar menopausia quirúrgica.

Desde entonces, numerosos estudios amplios multicéntricos y doble ciegos han demostrado la eficacia de la testosterona transdérmica al tratar el deseo bajo en mujeres con este tipo de menopausia. La testosterona transdérmica ha sido aprobada para esta indicación en la Unión Europea pero no en Estados Unidos.

También se ha reportado que la testosterona aumenta el deseo sexual en mujeres que experimentan menopausia natural y en mujeres con premenopausia normal. Sin embargo, el estudio de la relación entre la testosterona y la libido en las mujeres se hace complicado por numerosos factores conceptuales y técnicos.

Otros agentes

Investigaciones recientes se han enfocado en los efectos en la libido de compuestos centralmente activos (sobre el cerebro). Un agente en desarrollo es la flibanserina, un antagonista serotoninérgico 5HT2 y agonista 5HTIa. Información de estudios extensos multicéntricos indican que este compuesto incrementa la libido en mujeres que presentan bajo deseo sexual.

También hay cierta evidencia de que el bupropion, que posee propiedades como agonista noradrenérgico, incrementa la consecución del orgasmo y otros aspectos de la respuesta sexual en mujeres con deseo sexual hipoactivo.
El compuesto en investigación, la bremelanotida, una versión sintética de la hormona estimuladora de los melanocitos, es administrado en forma intranasal y parece influir de manera aguda sobre la libido de la mujer. Los estudios han sido retrasados debido a los efectos de este producto sobre la presión sanguínea.

Hierbas Medicinales

Algunos compuestos herbales están siendo comercializados para mejorar el bajo deseo sexual. En la web se puede encontrar información para dos compuestos herbales, Ziti y Alibi, donde se citan estudios llevados a cabo con metodología científica aunque se desconoce donde han sido publicados.

Un estudio doble ciego del compuesto herbal Argin Max, que contiene ginseng, ginkgo, damiana, L- arginina y multivitamínicos, parece haber sido efectivo en un grupo pequeño de mujeres con problemas sexuales no bien definidos. Zestra, un compuesto herbal tópico, ha sido evaluado en estudios extensos multicéntricos y se encontró que es efectivo en el aumento de la respuesta sexual femenina.

Dispositivos mecánicos

Un dispositivo operado con baterías está aprobado por la FDA para tratar la disfunción sexual femenina. Se trata de una verdadera aspiradora clitorídea, que incrementa la ingurgitación vaginal y pareciera mejorar algunos índices de respuesta sexual en la mujer. Sin embargo no está claro cual es la población tratada y los diagnósticos médicos respectivos.

RESUMEN


.El Deseo Sexual Hipoactivo afecta a un gran número de mujeres en el mundo y forma parte del gran grupo de Desórdenes del Deseo Sexual de la Mujer.
Es el desorden del deseo más frecuente entre las mujeres, consistiendo, como su nombre lo indica, en una disminución del deseo, sea desde el comienzo de la vida sexual o después de un periodo de normalidad.

En esta ocasión sólo hemos tratado de la terapia farmacológica del Deseo Sexual Hipoactivo. En artículos posteriores nos ocuparemos de la terapia cuando las causas son psíquicas o de la relación de pareja y además de otros desórdenes del deseo sexual en la mujer.

 

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