Inicio¿Quiénes Somos?NoticiasDesórdenes SexualesDesarrollo PsicosexualMatrimonio y FamiliaTerapia Sexual y Marital
ConsultorioPara JóvenesSociedad y CulturaForoContáctanosCursos y TalleresEnlaces WebBuscador

Fisiología Sexual: La felicidad después... PDF Imprimir E-mail

Interesantes, pero podría decirse que altamente especializadas, las observaciones que Roy Jerome Levin hace al clásico modelo de respuesta sexual de Masters y Jhonson (MJ) de mitad de los años 60, publicado en el último número del año pasado, 2008, de la revista Sexual and Relationship Therapy. Si bien las observaciones antedichas revisten importancia científica y por eso las vamos a resumir, más útil nos parece la revisión histórica que hace del modelo de respuesta sexual de MJ: excitación-meseta-orgasmo-resolución. (EMOS).

Como en otros artículos publicados en la página este puede ser de lectura difícil para no especialistas, pero, aun así, repasarlo puede ser provechoso para ubicarse en uno de los importantes temas de debate en la sexología de nuestro tiempo.

EL MODELO

En 1966, los autores mencionados publicaron su libro “Respuesta Sexual Humana” en el cual propusieron el modelo EMOS, que ha sido el estudio de mayor impacto en la sexología del siglo veinte.

El trabajo describió los cambios en el organismo del hombre y de la mujer como reacción frente a los estímulos eróticos, durante y después de la excitación y del orgasmo: la respuesta sexual humana.

La descripción tuvo el mérito de ser producto de la observación directa en el laboratorio que llevó a los investigadores a proponer el modelo de cuatro fases referido líneas arriba.

El estudio y su publicación tienen ya más de cuarenta años y fue considerado como algo definitivo que no requeriría más añadidos.

OBSERVACIONES


Sin embargo, al poco tiempo, el modelo mostró una gran debilidad: la ausencia del componente psicológico de la respuesta sexual.

A comienzos de la década de los años 70 la psiquiatra, hace poco fallecida, Helen Singer Kaplan, subsanó esta deficiencia parcialmente con su propuesta de una nueva fase, que sería la primera, antecediendo a la excitación: la fase del “deseo”.

A esta primera observación han seguido muchas otras que el autor de este artículo sintetiza muy bien. Robinson en 1976 argumentó que la fase de la meseta , que seguiría a la de excitación, no sería tal, sino que correspondería a esta misma en la que se presenta el pico del placer, el orgasmo, siendo entonces la parte final de la excitación.

Tiefer, una investigadora feminista que ha aportado interesantes comentarios sobre la sexualidad humana, ha criticado el modelo MJ por su pretensión de hacerlo extensivo a la población general, siendo en realidad resultado del estudio de un grupo pequeño y altamente seleccionado.

Levin, refuta a Tiefer, señalando que su crítica es frecuente entre detractores de los estudios de laboratorio sobre sexualidad humana. El argumento sería que como la población estudiada no es seleccionada al azar, los resultados no son necesariamente característicos de la fisiología sexual “normal”. Pero, agrega, no hay estudios de laboratorio con una muestra representativa que establezcan si son o no normales los hallazgos de MJ.

Últimamente otra investigadora muy dedicada a estudios sobre sexualidad humana, Rosemary Basson, no cree que el modelo deseo-excitación-meseta-orgasmo-resolución sea aplicable a parejas estables. Propone que este tipo de parejas termina “negociando” el sexo por una variedad de beneficios de carácter no sexual. El deseo sexual no surgiría espontáneamente sino que partiría de un estado “sexualmente neutral”, en el que el deseo aparecería más bien siguiendo a la excitación y no precediéndola.

FISIOLOGÍA SEXUAL

Todos los añadidos al modelo de respuesta sexual original de MJ han tenido carácter conceptual más que criticar la fisiología sexual propia del mismo. El autor del trabajo que comentamos hace precisamente un conjunto de observaciones de este tipo en base a las investigaciones de laboratorio de los últimos años. Veamos cuales.

Lubricación vaginal externa :

Para MJ esta lubricación sería producida por la gran cantidad de líquido intravaginal durante la fase de excitación.

Esta lubricación ciertamente contribuye a la penetración del pene con rigidez insuficiente:

Pero, un estudio ha demostrado que la entrada de la vagina posee un mecanismo propio de lubricación y, aunque no se conoce bien la inervación y los neurotransmisores presentes en la entrada de los genitales femeninos, la musculatura lisa de sus vasos sanguíneos contiene sustancias del tipo de las fosfodiesterasas.

Primera evidencia de la respuesta sexual:

Resulta incorrecta la afirmación de MJ de que la lubricación es la primera evidencia demostrativa de la ocurrencia de la respuesta sexual.

La dinámica de formación del fluido vaginal (lubricación) es ahora bien conocida.

Se puede asegurar que la primera evidencia fisiológica de la respuesta sexual femenina sería el incremento del flujo sanguíneo en la pared de la vagina, con la lubricación como paso subsiguiente.

Lubricación máxima en la excitación y menor en la meseta:

Es cierto, aunque no lo explica MJ, que la lubricación alcanza su máximo durante la fase de excitación y disminuye durante una meseta muy prolongada. La lubricación se origina por un incremento de la activación neural que a su vez da lugar al aumento del flujo sanguíneo vaginal.

Se abren nuevos capilares y sale líquido plasmático al espacio entre los capilares y el epitelio que luego filtra a la superficie de la pared vaginal.

Cuando se colma el espacio entre capilares sanguíneos y el epitelio vaginal se crea una presión hidrostática hacia atrás, que neutraliza la formación de nuevo trasudado, que se hace lenta y aún puede cesar.

La fisiología vaginal es reflejo de la tensión psicosexual:

Estudios de fotopletismografía demuestran que la actividad vaginal no siempre traduce la excitación psicosexual. Se ha encontrado que la mujer puede responder con un incremento del flujo sanguíneo vaginal, medido por la fotopletismografía, frente a imágenes no sexualmente excitantes e incluso desagradables. En otras palabras, pueden presentarse signos de excitación genital que no se corresponden con un estado de excitación sexual subjetiva; una clara separación entre dos tipos de excitación.

Se piensa por esto que la mujer pudiera tener una respuesta vaginal automática frente a cualquier escena para crear condiciones que la protejan de una penetración sexual inesperada. Levin comenta que estos hallazgos pueden ser útiles en los juicios por violación cuando el ofensor sexual alega que la víctima consintió porque estaba claramente lubricada.

La lubricación vaginal es una contraparte de la erección del pene:

En realidad el equivalente neurofisiológico de la erección del pene es la tumescencia del clítoris, órgano que es análogo al pene masculino, aunque el clítoris no se erecta realmente porque no llega a la rigidez sino sólo a un estado de congestión sanguínea.

Durante la eyaculación la uretra se contrae al ritmo del pene:

MJ nunca explicaron cómo midieron las contracciones de la musculatura lisa involuntaria de la uretra si las comparamos con las de la musculatura estriada voluntaria de la pelvis. Los músculos bulbocavernosos, que forman parte del suelo de la pelvis, son la musculatura estriada más activa durante la eyaculación. La musculatura de la uretra está lejos de alcanzar esta intensidad.

El volumen eyaculatorio permite un mayor placer sensorial:

Esta afirmación de MJ pareciera fácil de aceptar sino se tomara en cuenta que el volumen seminal para valorar el placer fue realmente el producto de una abstinencia sexual de cinco días.

La experiencia del placer podría deberse entonces no sólo al volumen eyaculatorio sino a la duración de la abstinencia. Además se ha observado que cuando ocurre la “eyaculación seca” en un experimento en el que se valora el placer en relación a una serie de eyaculaciones, aquel es semejante. En experimentos en los que se logró suspender la eyaculación a través de fármacos, el orgasmo fue igualmente placentero con o sin eyaculación. En otro estudio en varones, estos experimentaron mayor placer al percibir la fuerza de la eyaculación que el volumen del semen.

Fisiología vaginal durante el coito y tensión sexual:

Según Levin, 2005, muchos de los cambios que ocurren durante la excitación sexual, especialmente en el tracto genital de la mujer, están específicamente relacionados con la reproducción y unos pocos con el placer sexual.

Uno de los cambios que resulta difícil vincular con el placer y más bien sí con fines reproductivos, es la elevación del cuello y el cuerpo uterinos desde el suelo posterior de la vagina en la fase tardía de la excitación sexual. Está comprobado que su utilidad reproductiva resulta del rol que tiene este movimiento en la activación de los espermatozoides para el logro de la fertilización.

CONCLUSIONES

El modelo de respuesta sexual frente a estímulos eróticos de MJ, pese a su carácter fisiológico ha mantenido vigencia cuatro décadas después de su presentación. Muchos aún lo tienen como referente pese a la ausencia de componentes psicológicos, sociales y culturales, si bien hay que reconocer que han surgido nuevas propuestas de interpretación de la sexualidad de la pareja que toman en cuenta los aspectos subjetivos, interpersonales y contextuales.

El simple hecho de que en la segunda mitad del siglo veinte se haya postulado una dinámica sexual meramente fisiológica debe ser causa de preocupación y de análisis. Una razón podría ser la falta de formación integral de los investigadores y la ausencia de recursos materiales y humanos en los centros de investigación de la conducta sexual. Otra, la dificultad académica para formular hipótesis que permitan converger los diferentes aspectos de la personalidad en la comprensión de la conducta, en este caso la sexual.

También es de notar que los estudios psicológicos sociales y culturales de la sexualidad humana lamentablemente se desarrollan aisladas, sin tomar en cuenta los conocimientos biológicos modernos.

Los comentarios y observaciones sobre la respuesta sexual humana tal como la presentó MJ no han tenido un carácter frontal sino más bien indirecto, como lo atestigua la teoría de Basson sobre la sexualidad de la pareja estable.

(*) La fase de la meseta es una en la que la excitación se estabiliza un tiempo aunque sigan presentándose estímulos sexuales
(**) Algunos han propuesto que el sexo puede constituirse en una “moneda” de intercambio entre la pareja en función de una valoración de costos-beneficios
(***) Las fosfodiesterasas son enzimas que intervienen en la dilatación de los vasos sanguíneos del pene y son un mecanismo central de la erección
(****) La fotopletismografía es una técnica por la cual se mide el flujo sanguíneo de la pared vaginal que a su vez es un indicador del nivel de excitación sexual
Comentarios (1)Add Comment
...
escrito por pedro, March 17, 2009
Me agradó mucho el artículo. Me hace pensar que cuando uno tiene un problema sexual sólo debe consultar con alguien realmente preparado.

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 
< Anterior   Próximo >

¿Realidad o ilusión?

¿ Amor?: viejo mi querido viejo

Punto G: nuevas ilusiones


Tal como decíamos en un artículo anterior,”Punto G: nuevos desengaños”, Giovanni Luca Gravina y colaboradores confirman el hecho de que la anatomía y fisiología sexual femeninas no se conocen nada bien. El caso más llamativo sería el del orgasmo, tratado usualmente en su perspectiva política y filosófica, pero no objeto de un acercamiento científico. El artículo de Gravina, que reseñamos, abre nuevas expectativas sobre las condiciones del orgasmo en la mujer como resultado de su estudio de imágenes del espacio entre la uretra y la pared anterior de la vagina, eventualmente Punto G. Vale la pena leerlo, aunque su carácter demasiado técnico sea un obstáculo para el público no médico, que trataremos de superar todo lo que sea posible.

Sexualidad: cuidado con los tranquilizantes. Parte II


En íntima conección con ¿ Por qué tan rápido? : sufrimiento masculino, que trata del tratamiento farmacológico de la Eyaculación Precoz, damos también un lugar especial a la relación entre sedantes, antidepresivos y otros fármacos utilizados en el tratamiento de problemas emocionales, psicofármacos2, y el funcionamiento sexual. Todos deberíamos estar informados de este tópico si tenemos en cuenta el uso extendido de estas sustancias en la vida moderna, en muchos casos sin la debida prescripción médica. ANTIDEPRESIVOS: En primer lugar cabe recordar que la literatura informa de variadas manifestaciones de déficit de la actividad sexual en pacientes sólo por padecer de cuadros depresivos. Se menciona disminución de la libido, un 71% en varones y 54% en mujeres; anorgasmia, 43% entre los primeros y 39% en las segundas ; y disfunción eréctil, 55% en varones. Prevalencia muy alta si la comparamos con el total de disfunciones sexuales reportadas para la población general, en varones entre un 1 y 15% y en mujeres, del 1 al 35%.

Agrandarlo: ¿una fantasía?


La preocupación por el tamaño del pene se cree es generalizada entre los varones pero lo mismo en las muy pocas publicaciones al respecto. Una anécdota, un asistente a un Congreso contó de un pueblito venezolano cuya población masculina tenía fama de tener penes muy grandes. Un estudio desvirtuó la leyenda pero las autoridades se opusieron a que se diera a conocer el trabajo científico. La pobreza de estudios se confirma en las apenas dieciséis citas de la literatura, ninguna sobre problemas psicológicos, que figuran en el trabajo de Nugteuen y asociados sobre las alternativas de tratamiento.

Sexualidad Sana en las redes sociales

¿Es Usted hipersexual?


En esta segunda parte de la nota sobre hipersexualidad vamos a considerar, básicamente, la dinámica de su desarrollo, sus causas y otros detalles más, permitiendo entender mejor esta condición. Kafka ha definido a los llamados trastornos ‘ relacionados’ con las desviaciones sexuales como una forma desordenada de conducta sexual aunque normal, a la que llamó “normofilia”. Esta forma de expresión sexual sería entonces distinta, diferente, aunque muy cercana a la verdadera desviación. La hipersexualidad, para este autor, conformaría una conducta normofílica aunque excesiva.

Registrate






Olvidó su Contraseña?
Aun no tienes Cuenta? Crear una

Contáctanos

Ir a Contacto

Sólo para adultos : estilos y contradicciones

El amor...el pudor... ¿ondestán?

Bisexualidad y sufrimiento

Canal RSS

Masturbación : ¿para cualquier cosa?

Problema doble : disfunción y adicción sexual

Pecados Sexuales: mitos sobre mitos

Orgasmo, emoción e inteligencia


Punto G : nuevos desengaños


Está comprobado que la sexología médica no deja nada sin investigar. Andrea Virginia Burri y colaboradores del King’s College London, han indagado sobre la posible condición genética del llamado Punto G.

Pedofilia y García Sayán

Matrimonio' homosexual: ¿por qué no?

Encuesta del Mes

¿Sabe usted que es un Bipolar?
 

Masturbación: “oveja negra” de la revolución sexual


La mayoría de filósofos de la sexualidad, no cristianos, descalifican a la masturbación, no considerándola realmente una práctica sexual. En la misma línea están por supuesto los pensadores cristianos. El estudio científico de la misma es reciente y uno de los más destacados investigadores del tema es Stuart Brody, de la Universidad de Paisley, UK, algunas de cuyas ideas encontramos sintetizadas en uno de sus últimos trabajos .

Participa en nuestro Foro

Ir al Foro

Sexsomnia: sexo y sueños


El sueño ha sido siempre preocupación de magos y adivinos, aunque también en alguna medida de la medicina, sobre todo a partir de la teoría y terapia psicoanalíticas. Sin embargo desde hace poco a partir del desarrollo de la polisomnografía ( PSG),estudio del sueño en el laboratorio, comenzaron los estudios cerebrales , permitiendo un mayor conocimiento de sus desórdenes y terapia. Es a comienzos de la primera década del presente siglo que se empieza a reconocer la patología sexual durante el sueño, o lo que se ha llamado la ‘sexsomnia’ o sueños sexuales.

Acupuntura y deseo sexual: no hay que confiar


Siguiendo la línea del trabajo de Brotto, Krychman y Jacobson, publicado en The Journal o Sexual Medicine, 5, 12, 2008, vamos a revisar el efecto de la acupuntura en los trastornos del deseo sexual en la mujer. Brotto y asociadas empiezan señalando que comparado con el del varón, el tratamiento de los trastornos sexuales de la mujer no ha provocado el mismo grado de interés entre los investigadores. Como sabemos, la manera de entender la sexualidad femenina ha cambiado mucho en los últimos años. Paralelamente, los productos de la medicina natural son cada vez más usados en el tratamiento de sus problemas.

Donaciones

Si estás interesado en colaborar en el crecimiento de SexualidadSana.com.pe puedes hacerlo aquí

Consultas


Ir al Consultorio