Inicio¿Quiénes Somos?NoticiasDesórdenes SexualesDesarrollo PsicosexualMatrimonio y FamiliaTerapia Sexual y Marital
ConsultorioPara JóvenesSociedad y CulturaForoContáctanosCursos y TalleresEnlaces WebBuscador

Feminismo, Género, Antagonismo PDF Imprimir E-mail

Por María Osiris Reyes

El feminismo de género, más conocido como feminismo radical, nace en la década de los sesenta en los Estados Unidos. Tras la Segunda Guerra Mundial, se crean condiciones que empujan a las mujeres a su inserción socio-laboral. Esto, aunado a los movimientos feministas vinculados a las ciencias sociales y las políticas liberales, crean las bases para construir un feminismo más agresivo.

RAÍCES

El feminismo de género encuentra sus raíces en el feminismo marxista que establece la dicotomía mutuamente excluyente hombre vs mujer, femenino vs masculino en las afirmaciones de Federico Engels: «el primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre hombre y mujer unidos en matrimonio monógamo, y la primera opresión de una clase por otra, con la del sexo femenino por el masculino».[1] De esta manera, el feminismo de género parte de «la teoría del patriarcado» para justificar la «victimización» de las mujeres.

Otro elemento que definió al feminismo de género fue el pensamiento de S. de Beauvoir quien afirmó: «la Mujer no nace sino se hace»,[2] que adquiere un nuevo significado, ya que en su visión existencialista, De Beauvoir niega la esencia del Ser Mujer y apunta a la construcción del ser en el hacer, es la misma afirmación Sartriana: «El hombre se crea a sí mismo»,[3] estableciendo una nueva dicotomía excluyente: esencialismo vs constructivismo.

Al mismo tiempo, en el ámbito del psicoanálisis se discutía sobre el planteamiento que en 1923 había hecho Freud acerca del origen de la diferencia de los sexos y el sexo biológico como el fundamento para la construcción de la identidad masculina y femenina.[4]

A finales de la década de los sesenta, Stoller (1968), apoyándose en los trabajos de Money, introduce en el psicoanálisis el concepto «núcleo de la identidad de género» para dar cuenta de la primera identificación masculina y femenina, que niñas y niños, a muy temprana edad, tienen de sí mismos antes del descubrimiento de la diferencia de los sexos.

En su formulación el sexo se vincula a lo biológico, mientras que el género inscribe el componente comportamental y social. De esta manera el concepto de género, como el comportamiento femenino y masculino vinculado a lo social, cobra resonancia en el pensamiento feminista.

DESIGUALDADES, MUCHOS SEXOS, DIVERSIDAD


No es el feminismo quien inventa el concepto de género, pero sí quien lo convierte en un concepto central para la interpretación de las cuestiones relacionadas con las desigualdades entre hombres y mujeres.

El feminismo, acostumbrado a establecer antagonismos, establece nuevas dicotomías: sexo vs género, naturaleza vs cultura.

El género se convierte en la herramienta para resistir la desigualdad de las mujeres por naturaleza y pugnar por la construcción social de la identidad femenina.

Pero el análisis de esta construcción de la identidad de género no se queda en un discurso que se refiere a lo femenino. Judith Butler, en su libro Gender Troubl, problematiza el concepto binario de género femenino/masculino[5], reescribe a Simón de Bauvoir al considerar el género como construcción cultural y el género como elección[6], y retoma a Wittig, quien opina que «el sexo se produce de manera discursiva dentro de un sistema heterosexual represivo». Butler propone una subversión de la identidad sexual que rompa el marco binario femenino/masculino y apunte a la legitimación e inclusión de otras posibilidades de género como pueden ser los gays, las lesbianas y los bisexuales o a lo que también llama la performatividad del género. El feminismo de género instaura el debate entre igualdad y diferencia. Presentando la diferencia como la diversidad, término opuesto a la unidad, el debate se amplía a una nueva dicotomía: unidad vs diversidad, no existe unidad, no existe identidad, todo es diverso y relativo.

No es la mujer, sino las mujeres, no es la heterosexualidad, sino la diversidad sexual, donde la heterosexualidad es sólo una variable. El extremo plantea que la reconstrucción del género requiere el cuestionamiento radical de las dicotomías, incluida el par sexo/género.

COMPLEMENTARIEDAD

La teoría de género, sostenida por el feminismo radical, como todos los errores, tiene una parte de verdad al plantear las injusticias cometidas hacia la mujer y hacia la niña y buscar eliminar su discriminación, pero se extralimita y no deja de ser heredera de las ideologías totalitarias y las filosofías agnósticas y relativistas que olvidan que el ser humano está llamado a orientarse a una verdad que lo trasciende.

Los promotores de la ideología de género dan soluciones basadas en criterios pragmáticos y de casuística que alimentan la cadena causal hegeliana de la conciencia/acción, la complejización de la experiencia constantemente reconstruida por el recuerdo y el provenir deseable subjetivo.

En lugar de concentrarse en la capacidad que tiene el ser humano para conocer la verdad, ha preferido alimentar el odio entre hombres y mujeres, la violencia y la discriminación.


Como vemos, las coordenadas que enmarcan la ideología de género como antagónicas e irreconciliables, realmente no lo son. Los supuestos antagonismos son, en realidad, complementarios e incluyentes, se enriquecen mutuamente.

Hombre vs. mujer - Femenino vs masculino:

El antagonismo hombre mujer no es tal. Hombre y mujer somos la humanidad, una unidad bidimensional y cada uno aporta su propia riqueza a la humanidad, ninguno puede usurpar o pretender suplantar al otro. «Feminidad y masculinidad son entre sí complementarias no sólo desde el punto de vista físico y psíquico, sino ontológico. Gracias a la dualidad de lo masculino y de lo femenino, lo humano se realiza plenamente, pero con una modulación diversa y complementaria»[7].

Sexo vs Género:

El sexo es constitutivo de la persona y no sólo un atributo de la persona. La identidad de género no se construye, se construyen los símbolos que expresan esa identidad. El modo de expresar lo femenino y lo masculino se construye diferente en cada cultura, pero prevalece el Ser femenino y masculino. Por lo tanto, no es la representación simbólica la que crea la identidad femenina y masculina, es la identidad de género femenina y masculina la que construye la diferencia simbólica. No hay divorcio entre sexo y género. El sexo precede al género, se proyecta en el género, pero el género contribuye poderosamente a su perfección.

«La función del sexo, que en cierto sentido es «constitutivo de la persona» (no sólo «atributo de la persona»), demuestra lo profundamente que el hombre, con toda su soledad espiritual, con la unicidad e irrepetibilidad propia de la persona, está constituido por el cuerpo como «él» o «ella»[8].

Esencialismo vs constructivismo / Naturaleza vs cultura:

No hay rivalidad entre lo que somos por naturaleza o por esencia y la capacidad que tenemos para construir nuestro entorno social. Hombre y Mujer fuimos creados desde el principio (Gn 1,27), este es un principio de esencia. Ser hombre y ser mujer no es una condición accidental del cuerpo, somos hombre o mujer por esencia, en cuerpo y alma y al mismo tiempo, por nuestras facultades volitivas y racionales, somos capaces de transformarnos y transformar nuestro entorno. Capaces de construir cultura, de construir la historia y de perfeccionarnos en ella.

«El ser humano, ser racional y libre, está llamado a transformar la faz de la tierra. En este encargo, que esencialmente es obra de cultura, tanto el hombre como la mujer tienen desde el principio igual responsabilidad. En su reciprocidad esponsal y fecunda, en su común tarea de dominar y someter la tierra»[9].

Unidad vs diversidad:

La «diversidad sexual» en sus diferentes matices, gays, lesbianas, transgéneros, etc., no es otra cosa que la crisis de identidad que padece la sociedad actual. La búsqueda de la identidad sexual es el reflejo de que se ha roto la visión de la identidad y unicidad de la persona, es una búsqueda de la identidad personal.

«En su reciprocidad esponsal y fecunda, en su común tarea de dominar y someter la tierra, la mujer y el hombre no reflejan una igualdad estática y uniforme, y ni siquiera una diferencia abismal e inexorablemente conflictiva: su relación más natural, de acuerdo con el designio de Dios, es la «unidad de los dos», o sea, una "UNIDUALIDAD" RELACIONAL, que permite a cada uno sentir la relación interpersonal y recíproca como un don enriquecedor y responsabilizante»[10].

Notas:
[1] Engels Federico. El origen de la familia, la propiedad y el estado. 1881.
[2] Cfr. Simone de Beauvoir. El segundo sexo. Buenos Aires, Siglo xx, 1981
[3] Cfr. Jean Paul Sartre. Ensayo. El existencialismo es un humanismo. 1946.
[4] Cfr. Freud, S. «Tres ensayos de teoría sexual». Obras Completas, vol. VII. Buenos Aires, Amorrortu, 1989 (109-222).
[5] Butler, «Gender Trouble, Feminist Theory, and Psychoanalytic Discourse», en Nicholson (ed.), Feminism/Postmodernism; Butler, Gender Trouble.
[6] J. Butler, «Variaciones sobre sexo y género. Beauvoir, Wittig y Foucault», en S. Benhabib y D. Cornell (eds.), Teoría feminista y teoría crítica, Generalitat Valenciana, Valencia, 1990.
[7] Carta del Papa Juan Pablo II a las Mujeres, 29 de junio 1995. no. 7
[8] JUAN PABLO II, Teología del Cuerpo. Varón y mujer..., AG, 21.XI.79, n. 1, p. 78.
[9] Cfr. Carta del Papa Juan Pablo II a las Mujeres, 29 de junio 1995. no. 7
[10] Carta a las mujeres, VI.95, n. 8.
Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 
< Anterior   Próximo >

¿Realidad o ilusión?

¿ Amor?: viejo mi querido viejo

Farmaciasexual: lo bueno y lo feo


Leonore Tiefer, psicóloga, es una aguda observadora de la salud pública de nuestros días, aunque como feminista que es no puede dejar ciertos dogmatismos conocidos entre los militantes de esta ideología. Sus obsesiones son bien conocidas : la despatologización de la sexualidad de la mujer y los supuestos abusos de la industria farmacéutica, entre otras. Veamos a continuación algunas de sus ideas acerca de la farmacología de la terapia sexual a la que llama “farmacia sexual” (Prognosis: More Pharmasex, Sexualities, 2008, 11; 53).
ANTECEDENTES
Comienza desmereciendo los avances modernos del uso de los medicamentos en la terapia sexual, recordándonos que es una historia antigua, que podemos rastrear ya en los mitos y leyendas: El uso de alimentos, especies, flores, brebajes, etc. para mejorar el deseo y rendimiento sexuales se conoce desde tiempos inmemoriales.
En los estudios contemporáneos, sin embargo, el tema de los afrodisíacos y las drogas que afectan a la sexualidad ha quedado en el cajón de las curiosidades históricas y sólo aparece de vez en cuando en libros e enciclopedias.

Punto G: nuevas ilusiones


Tal como decíamos en un artículo anterior,”Punto G: nuevos desengaños”, Giovanni Luca Gravina y colaboradores confirman el hecho de que la anatomía y fisiología sexual femeninas no se conocen nada bien. El caso más llamativo sería el del orgasmo, tratado usualmente en su perspectiva política y filosófica, pero no objeto de un acercamiento científico. El artículo de Gravina, que reseñamos, abre nuevas expectativas sobre las condiciones del orgasmo en la mujer como resultado de su estudio de imágenes del espacio entre la uretra y la pared anterior de la vagina, eventualmente Punto G. Vale la pena leerlo, aunque su carácter demasiado técnico sea un obstáculo para el público no médico, que trataremos de superar todo lo que sea posible.

Sexualidad: cuidado con los tranquilizantes. Parte II


En íntima conección con ¿ Por qué tan rápido? : sufrimiento masculino, que trata del tratamiento farmacológico de la Eyaculación Precoz, damos también un lugar especial a la relación entre sedantes, antidepresivos y otros fármacos utilizados en el tratamiento de problemas emocionales, psicofármacos2, y el funcionamiento sexual. Todos deberíamos estar informados de este tópico si tenemos en cuenta el uso extendido de estas sustancias en la vida moderna, en muchos casos sin la debida prescripción médica. ANTIDEPRESIVOS: En primer lugar cabe recordar que la literatura informa de variadas manifestaciones de déficit de la actividad sexual en pacientes sólo por padecer de cuadros depresivos. Se menciona disminución de la libido, un 71% en varones y 54% en mujeres; anorgasmia, 43% entre los primeros y 39% en las segundas ; y disfunción eréctil, 55% en varones. Prevalencia muy alta si la comparamos con el total de disfunciones sexuales reportadas para la población general, en varones entre un 1 y 15% y en mujeres, del 1 al 35%.

Agrandarlo: ¿una fantasía?


La preocupación por el tamaño del pene se cree es generalizada entre los varones pero lo mismo en las muy pocas publicaciones al respecto. Una anécdota, un asistente a un Congreso contó de un pueblito venezolano cuya población masculina tenía fama de tener penes muy grandes. Un estudio desvirtuó la leyenda pero las autoridades se opusieron a que se diera a conocer el trabajo científico. La pobreza de estudios se confirma en las apenas dieciséis citas de la literatura, ninguna sobre problemas psicológicos, que figuran en el trabajo de Nugteuen y asociados sobre las alternativas de tratamiento.

Sexualidad Sana en las redes sociales

¿Es Usted hipersexual?


En esta segunda parte de la nota sobre hipersexualidad vamos a considerar, básicamente, la dinámica de su desarrollo, sus causas y otros detalles más, permitiendo entender mejor esta condición. Kafka ha definido a los llamados trastornos ‘ relacionados’ con las desviaciones sexuales como una forma desordenada de conducta sexual aunque normal, a la que llamó “normofilia”. Esta forma de expresión sexual sería entonces distinta, diferente, aunque muy cercana a la verdadera desviación. La hipersexualidad, para este autor, conformaría una conducta normofílica aunque excesiva.

Registrate






Olvidó su Contraseña?
Aun no tienes Cuenta? Crear una

Contáctanos

Ir a Contacto

Sólo para adultos : estilos y contradicciones

El amor...el pudor... ¿ondestán?

Bisexualidad y sufrimiento

Canal RSS

Masturbación : ¿para cualquier cosa?

Problema doble : disfunción y adicción sexual

Pecados Sexuales: mitos sobre mitos

Orgasmo, emoción e inteligencia


Punto G : nuevos desengaños


Está comprobado que la sexología médica no deja nada sin investigar. Andrea Virginia Burri y colaboradores del King’s College London, han indagado sobre la posible condición genética del llamado Punto G.

Pedofilia y García Sayán

Matrimonio' homosexual: ¿por qué no?

Encuesta del Mes

¿Sabe usted que es un Bipolar?
 

Masturbación: “oveja negra” de la revolución sexual


La mayoría de filósofos de la sexualidad, no cristianos, descalifican a la masturbación, no considerándola realmente una práctica sexual. En la misma línea están por supuesto los pensadores cristianos. El estudio científico de la misma es reciente y uno de los más destacados investigadores del tema es Stuart Brody, de la Universidad de Paisley, UK, algunas de cuyas ideas encontramos sintetizadas en uno de sus últimos trabajos .

Participa en nuestro Foro

Ir al Foro

Sexsomnia: sexo y sueños


El sueño ha sido siempre preocupación de magos y adivinos, aunque también en alguna medida de la medicina, sobre todo a partir de la teoría y terapia psicoanalíticas. Sin embargo desde hace poco a partir del desarrollo de la polisomnografía ( PSG),estudio del sueño en el laboratorio, comenzaron los estudios cerebrales , permitiendo un mayor conocimiento de sus desórdenes y terapia. Es a comienzos de la primera década del presente siglo que se empieza a reconocer la patología sexual durante el sueño, o lo que se ha llamado la ‘sexsomnia’ o sueños sexuales.

Acupuntura y deseo sexual: no hay que confiar


Siguiendo la línea del trabajo de Brotto, Krychman y Jacobson, publicado en The Journal o Sexual Medicine, 5, 12, 2008, vamos a revisar el efecto de la acupuntura en los trastornos del deseo sexual en la mujer. Brotto y asociadas empiezan señalando que comparado con el del varón, el tratamiento de los trastornos sexuales de la mujer no ha provocado el mismo grado de interés entre los investigadores. Como sabemos, la manera de entender la sexualidad femenina ha cambiado mucho en los últimos años. Paralelamente, los productos de la medicina natural son cada vez más usados en el tratamiento de sus problemas.

Donaciones

Si estás interesado en colaborar en el crecimiento de SexualidadSana.com.pe puedes hacerlo aquí

Consultas


Ir al Consultorio