SEXUALIDAD FEMEMINA ¿ se sabe como es? Segunda Parte PDF Imprimir E-mail
AddThis Social Bookmark Button
En la Primera Parte de “Orgasmo Múltiple y Excitación Permanente” se presentó una introducción al tema y examinamos el estado actual de la investigación sexológica en general y de la mujer en particular.

En esta revisamos la visión tradicional de cómo se entendió su respuesta sexual y la manera actual como se le viene concibiendo.

SEXUALIDAD FEMENINA: ¿cómo es realmente?
Tradicionalmente, en la cultura de nuestro tiempo, las mujeres han sido tenidas como carentes de energía, deseo o curiosidad sexuales, teniendo necesidad de que alguien más sea quien despierte su interés.

A finales del siglo XIX y comienzos del XX era idea generalizada que las mujeres eran más inhibidas sexualmente que los hombres y por tanto requerían mayor atención y estimulación a fin de poder experimentar excitación sexual y placer.

Havelock Ellis, connotado sexólogo inglés del siglo 19, de gran influencia en las creencias de su tiempo, consideraba a la sexualidad femenina como más elusiva y compleja que la masculina, que era típicamente abierta y agresiva. Por el contrario, la sexualidad femenina, decía Ellis, era esencialmente pasiva y requería necesariamente del cortejo masculino para llegar a despertar.
Es un hecho histórico entonces que las mujeres hayan sido consideradas asexuales, sin deseo sexual o frígidas, e incluso con poca capacidad de respuesta frente a un acercamiento o estimulación por parte del varón.

Leiblum y Chivers citan a Person, 2003, que habría sostenido que frígida significa fría, sin fuerza, y que esto no era realmente un diagnóstico sino una acusación, que pretendería descalificar a la mujer. *

Junto con la creencia de que la mujer tenía un impulso sexual débil también se pensaba que a ellas les tomaba un mayor tiempo tornarse excitadas y estar listas para el sexo genital. Por eso es que muchos manuales de pareja recomendaban largos períodos de juego sexual a fin de preparar a la mujer para la penetración y el coito. Pero, dicen Leiblun y Chivers, aunque muchas gozaban la sensualidad de un mayor juego previo, esto no quería decir que todas lo necesitaran o incluso lo desearan.

La concepción de una sexualidad femenina latente, difícil de despertar y sin una base instintiva intrínseca se mantuvo por décadas, casi hasta la publicación del trabajo pionero sobre la respuesta sexual de los esposos (luego divorciados) Masters y Johnson de 1966.
Por su parte el movimiento de “liberación femenina” estimuló el ímpetu y la decisión para que las mujeres asumieran con más fuerza y control sus vidas sexuales: es decir ser capaces de tomar la iniciativa y buscar gratificación plena**. Más que sentirse avergonzadas de sus cuerpos y sus funciones (menstruación, embarazo, parto y lactancia), según Person, las mujeres estuvieron por primera vez alentadas a sentirse orgullosas y disfrutar de su fisiología.

NUEVO MODELO SEXUAL
La visión de la sexualidad femenina esta siendo reenfocada en su relación con el varón, aunque al final este siempre termina siendo la referencia para entenderla.
Ahora se concibe, que más que ser una pobre imitación de la sexualidad masculina, el potencial sexual de la mujer tiene su propio vigor.En algunos puntos sería mayor que el masculino, de muchas y diferentes maneras, incluso, como alguien ha dicho, con ironía, en la misma fuerza relativa al impulso sexual.

Que las mujeres tengan realmente un impulso sexual más bajo que los varones, contrasta con la manera como son universalmente castigadas si muestran evidencia de lo contrario. Este es un punto central para comprender la conducta sexual humana y la verdadera salud sexual. ***

Si los hombres tuvieran un impulso sexual biológicamente más alto ¿Por qué las leyes, costumbres, castigos, vergüenza, restricciones, etc. son dirigidos a la mujer, que presentaría por el contrario una libido tibia, adormecida e hipoactiva. ****

Seguir desconociendo el rol de la mujer en la sexualidad significaría no encontrar respuesta a una pregunta: Si las mujeres fueran fundamentalmente hiposexuales y por ende incapaces de una excitación sexual rápida ¿por qué sería necesario controlar tanto su libido?.
Si bien el impulso sexual femenino puede ser menos constante comparado con el del varón, la diferencia no tiene por que significar que la mujer esté desprovista de interés sexual o que no tenga la capacidad para experimentar una fácil respuesta física.

Teniendo en cuenta que los sexos son marcadamente diferentes respecto a su fisiología sexual y sus roles reproductivos y sociales ¿no sería la sexualidad femenina mejor comprendida si se le conceptualizara separada del modelo masculino? De hacerlo así, sin duda, este cambio de óptica se reflejaría en la manera como los problemas sexuales de la mujer son definidos, diagnosticados y tratados.
Habría que reconocer el hecho de la existencia de cierta confusión - propiciada por la investigación - sobre la psicología y la conducta femeninas relacionadas al deseo sexual y con la verdadera capacidad fisiológica por parte de la mujer de experimentar una respuesta sexual genital similar a la del varón. Nos referimos a la investigación desarrollada, frecuentemente, mediante cuestionarios sobre interés sexual, la frecuencia de la conducta sexual, etc., auto administrados.

En concreto, el conocimiento de la psicofisiología sexual de la mujer habría sido probablemente opacado por un mal entendimiento del vínculo entre la psicología y la fisiología de su sexualidad.

El deseo y la excitación sexual de las mujeres podrían parecer menores que los de los hombres sencillamente porque aquellas tienen una menor percepción consciente de sus respuestas genitales o también por la menor disposición a expresar sus deseos, inhibidos por restricciones culturales.
Un bajo deseo sexual declarado o la merma en la percepción de sus reacciones sexuales genitales, no sería pues un indicador seguro de la capacidad de su respuesta a estímulos sexuales a nivel genital. La investigación reciente de laboratorio que examina este tema nos viene dando un cuadro diferente. Está mostrando que las mujeres tienen los medios para experimentar una rápida reacción física sexual pero que los aspectos psicológicos y los fisiológicos de la misma a los estímulos sexuales no estarían claramente conectados.

* Nótese en estos conceptos la idea de aislar el impulso sexual de la experiencia personal y los valores sociales.

** Los autores no mencionan los extremos a los que se llegó al pretender que el concebido era de libre disposición de la mujer, sin participación del padre y de los derechos del nuevo ser.

*** Totalmente diferente de lo que ha publicitado la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dominada por el pensamiento feminista radical.

**** Se olvida el papel fundamental de la mujer en la sobrevivencia de la especie que explica su mayor contención.

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 
< Anterior   Próximo >

RELIGIÓN Y SEXUALIDAD los mismos errores

Infidelidad: ¿podría ser ?

El amor ¿necesariamente aburrido?

Recién casados: muchos problemas

Curso Básico: respuestas

¿Qué es el deseo? Errores y consecuencias

¿Por qué el no termina?

Internet: promueve desviaciones

Matrimonio: ataque sin tregua

 

Internet y sexualidad: Alerta padres

Esta es la segunda nota acerca de los problemas de la que se ha dado en llamar “generación @”.

De ella se ocupan inteligentemente los investigadores Delmonico y Griffin en un artículo sobre el cybersex. Nos advierten que eltema de la sexualidad es tratado con mucha frecuencia en Internet, principalmente en forma de pornografía, videos, clips, historias o diálogos y cabe advertir que el software de bloqueo no funciona eficazmente.

ALERTA

Los padres que deseen prevenir que sus hijos puedan ser afectados por esta nueva situación deberían tener en cuenta algunas manifestaciones que son señales de verdadera alarma.

 

Recien casada: El no desea estar conmigo

Mujer: deseo y excitación ¿son lo mismo?


Avanzando el siglo XXI se hace cada vez más fuerte la controversia acerca de la verdad de la experiencia erótica de la mujer, constituyendo un ejemplo el estudio de los fenómenos del deseo y el “arousal sexual”. Estos puntos los ha revisado con finura la psicóloga canadiense Peggy Kleinplatz, 2010. En esta nota tratamos de algunos problemas que surgen en torno al deseo y la excitación sexuales . En las disfunciones psicosexuales de la mujer siempre se han considerado los Trastornos del Deseo Sexual y los Trastornos de la Excitación Sexual como cuadros independientes.

Enamorar o ser enamorado: ¿conoce la técnica?


Monica M. Moore, de la Webster University, EEUU, ha estudiado la evolución de los conocimientos sobre el cortejo en los últimos cincuenta años y abre su trabajo para regocijo de los amantes de la literatura y el amor con un fragmento de, Línea 55, Escena 5, Acto IV, de la obra Troilo y Crésida, de Shakespeare. Menciona que muchos estudiosos han remarcado que la conducta no verbal desempeña un rol central no sólo como un medio de expresar amor en las relaciones estables sino para manifestar interés sexual o romántico en el periodo de cortejo de la pareja. Cita a Cate y Lloyd, 1992, que proponen una amplia definición de lo que entienden por cortejo aunque olvidan llamativamente explicar el papel de la conducta no verbal en el mismo. Como lo describe elegantemente el famoso literato inglés hay un conjunto de gestos y expresiones faciales que forman parte del cortejo humano que conocemos como flirteo.

 

Canal RSS

Consultorio

Sexualidad Sana en las redes sociales

Atractivo femenino: planes masculinos

Dolor y tratamiento

Dolor sexual ¿en el varón?

Deseo: ¿la mujer? ¿el hombre?

Como hemos venido comentando, en pleno siglo XXI, la controversia acerca de la verdad de la experiencia erótica de la mujer está en plena discusión. Sin duda la psicóloga canadiense Peggy Kleinplatz, 2010, la ha puesto en el tapete.
 
En su perspectiva, lo qué se entiende por el deseo sexual y cuales pueden ser sus problemas da lugar a diferentes interpretaciones e incluso contradicciones. La confusión se pueden notar cuando comparamos el fenómeno deseo en el hombre y la mujer. Así, resulta sorprendente si tratamos de comprender qué entendemos cuando decimos que una mujer tiene bajo deseo sexual o un hombre experimenta más bien un alto deseo.
 

Excitación ¿cuál es el problema?

 

Tal como hemos venido diciendo en varias notas previas, avanzando el siglo XXI se hace cada vez más fuerte la controversia acerca de la verdad de la experiencia erótica de la mujer. Un buen ejemplo lo constituyen los estudios tanto de los fenómenos del deseo cuanto del “arousal sexual”, puntos que ha revisado con finura la psicóloga canadiense Peggy Kleinplatz, 2010.
En este artículo continuamos el análisis de algunas de sus reflexiones, esta vez en relación con la percepción diferenciada de la excitación en varones y mujeres.

Sexualidad ¿problemas con sus hijos?

Más que tener respuestas adecuadas, lo que se acostumbra llamar equivocadamente educación sexual, los padres deben trabajar para ser personas adecuadas y modelos claros para sus hijos.

Básicamente, la actitud de los niños frente al matrimonio y la sexualidad depende:
a) De la relación que tengan con sus padres y de la relación de los padres entre sí.

Matrimonio ¿destruye el amor?

Internet, cambiando la sexualidad

 

Varón y Mujer: diferencias y similitudes

Sexo: ¿sólo poses y juguetes?

Pudor ¿donde, donde estabas tú ?

Descontrol de la conducta: un caso raro

Una víctima más...

¿Complementariedad sexual?

Encuesta del Mes

¿El "derecho a la salud reproductiva" es una manera de ocultar la legalización del aborto?
 

Participa en nuestro Foro

Ir al Foro

Registrate






Olvidó su Contraseña?
Aun no tienes Cuenta? Crear una