MITOS SEXUALES DEL SIGLO XXI PDF Imprimir E-mail
AddThis Social Bookmark Button

Una sociedad, como la moderna, que aspira al desarrollo basado en la ciencia y la tecnología, no podía dejar ser impactada en esa área de la sensibilidad llamada sexo.

El impacto ha sido rudo y ha demorado dos siglos para hacerse patente. Su producto final son los nuevos mitos eróticos - dogmas de la carne en pleno siglo veinte XXI- que orientan el pensamiento y la conducta del hombre de nuestro tiempo.

La racionalidad, el pensamiento teconológico, ha terminado metastaseada, como cuando se disemina el cáncer, a ese espacio único de la poesía que es el amor erótico.

Es así como el mercado nos oferta un cada vez más variado softward sexual y programación a escoger. Los juguetes sexuales en Internet se vienen desarrollando a niveles increíbles.
Pero esta sexualidad contemporánea necesitaba con urgencia - para administrar el nuevo erotismo gerenciado sujeta a los criterios de gestión - un nuevo superintendente: el sexólogo.

Especialista en la bioquímica y la fisiología sexuales y en la fármacoterapia de las disfunciones, pero, ignorante del verdadero erotismo y mucho más en el misterio del amor.

Los mitos, esas creencias fundamentales para mantener cohesionada a una sociedad, que han sido una necesidad del hombre desde el comienzo de la historia, vienen cambiando de rostro en plena modernidad. Los mitos sexuales de nuestro tiempo vienen a hacer una rebelión frente a la dictadura de la eficacia y la eficiencia. propias de la tecnología que invade nuestras vidas.

Un fenómeno paralelo, que trataremos en otro momento, es querer introducir la frialdad de la ciencia para referirse al sexo. Pretender, por ejemplo, que es una buena educación sexual llamar exclusivamente"pene" al miembro viril, ridiculizando a las mamás cuando al hablar con sus hijos pequeños les dicen tu “pajarito”, tu “cosita” y otros términos cariñosos.

Los mitos sexuales del siglo XXI son múltiples y atraviesan de par en par a la sexología. Veamos algunos de ellos, tomados de aquí y de allá.

Primer Mito: Una buena educación sexual debe tratar el mayor número de temas, desde la historia de la sexualidad pasando por la anatomía de los órganos genitales, fisiología de la erección, técnicas del coito, el uso del condón, hasta el erotismo en las artes.
Falso: La verdad es que la educación sexual sólo requiere vivir en la familia el modelo armónico de pareja ofrecido por padres amorosos y además de unos cuantos conceptos básicos sobre el desarrollo y conducta sexuales.

Segundo Mito: Hablar sin tapujos, directamente y sin miramientos sobre el sexo es la mayor prueba de equilibrio psicológico y salud mental. Lo contrario significa inhibición, como resultado de una cultura represiva.
Falso: La misma sexología científica explica la necesidad de la reserva y el pudor en materia sexual. La evolución biológica del hombre y la supervivencia de la familia son producto de la contención y la privacidad de la vida sexual.

Tercer Mito: No debe haber diferencia en la crianza y educación de los niños a los que debe tratarse sin tener en cuenta su sexo genital.
Falso: Se olvida que la igualdad y los derechos humanos deben ser para hombres y mujeres pero que estos presentan importantes diferencias. Estas dan lugar a capacidades y habilidades diferenciadas y por eso los diferentes roles sexuales.

Cuarto Mito: La posición sexual más frecuente, el hombre arriba de la mujer, es arbitraria y expresa, según las feministas, la expresión del dominio del hombre sobre la mujer.
Falso: Esa postura es producto de una adaptación físico sexual de los seres humanos a través de millones de años de evolución. Es la mejor posición dada la estructura corporal y genital diferente del hombre y de la mujer y una fisiología cerebral especializada ad-hoc.

Quinto Mito: La masturbación no lleva a la locura ni causa anemia como se creía antes. Pero además es una práctica saludable, que convendría la enseñen en las escuelas y los padres a sus hijos.
Falso: Para aceptar este mito tendríamos que convenir que los impulsos instintivos no se controlan por instancias superiores de realización y valores personales. Al contrario, el sexo como por ejemplo la agresividad, es susceptible de regulación y auto disciplina, contribuyendo a la maduración de la personalidad. Más todavía últimos estudios han demostrado las ventajas del coito pene vagina frente al autoerotismo *.

Sexto Mito: Si no hay innovación y variedad en las relaciones sexuales, surge el aburrimiento e incluso la infidelidad.
Falso: Este mito parecería inventado por ecologistas (playas lejanas), administradores turísticos (un hotel de vez en cuando) o dueños de gimnasio (sexo acrobático en la escalera de servicio). Lo cierto es que el abrazo sexual tiene muy pocas variaciones por las limitaciones físicas obvias del cuerpo humano. La base del placer sexual está más bien en la intimidad, familiaridad, confianza y seguridad de la pareja que se conoce bien.

Los mitos, creencias ridiculizadas por la sociología, siguen imponiendo su presencia, ahora en la sexualidad. No que sean ciertos pero llenan la imaginería popular.

El problema es creerlos al pie de la letra. . En pleno siglo veintiuno el hombre pareciera seguir atado a convicciones que satisfacen fantasías y necesidades ocultas.

* Tema tratado en sexualidadsana.com.pe

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 
< Anterior   Próximo >