Los clínicos vemos con poca frecuencia casos de este tipo y los estudios de prevalencia (frecuencia de su presentación) oscilan entre el 1 al 20% de los sujetos encuestados. Su presentación en la consulta psiquiátrica varía en cuanto el momento de su presentación y la intensidad del problema. Pero la distinción fundamental radica en su ocurrencia sea esta en una circunstancia o con una persona específicas o, por el contrario, en cualquier situación y con cualquier persona.
El mecanismo fisiopatólogico no es bien conocido pero puede entenderse mejor si uno tiene en cuenta el proceso psicofisiológico general de la eyaculación en el ser humano.
Entre las causas que dan origen a este desorden tenemos las orgánicas como la diabetes mellitus, lesiones de la médula espinal, malformaciones anatómicas y cirugía abdominal.
También se ha detectado una lista larga de fármacos que pueden dar lugar a la presentación de retardo en la eyaculación, en especial la mayoría de antidepresivos que tienen como mecanismo la inhibición de la recaptación de la serotonina en el espacio ínter sináptico. La serotonina es un trasmisor nervioso que está bloqueado en los cuadros depresivos y los antidepresivos actúan incrementando su presencia en el espacio entre una y otra célula nerviosa con lo que se puede reanudar el flujo normal de este químico.
No se conoce suficientemente la forma de tratar este desorden. Se ha probado con un grupo grande de fármacos, por ejemplo, los que estimulan el sistema dopaminérgico o los que bloquean la recaptación de la serotonina, del sistema serotoninérgico. Ambos son sistemas nerviosos que soportan determinadas conductas, en este caso las sexuales. Pero, los estudios que replican los hallazgos no son aun convincentes y están en fase de experimentación.
El tratamiento cognitivo conductual ofrece buenas perspectivas terapéuticas. Las técnicas consistirán en procedimientos que faciliten la eyaculación durante la penetración y que eviten la vigilancia del proceso de relación sexual, sobre todo en su última parte. La técnica de la desensibilización encubierta también ofrece buenas posibilidades terapéuticas para reducir la ansiedad asociada a momentos claves del fin de la relación sexual.
En resumen, la eyaculación retardada y su caso extremo la impotencia eyaculatoria, son cuadros clínicos un poco raros. No se conoce bien su frecuencia, etiología, los mecanismos subyacentes que la originan e incluso su tratamiento. |
Mi marido es un excelente hombre, un muy buen amante, cariñoso, respetuoso, atento y sueco. Esto es parco y poco hablador.
Desde hace dos años y medio que estamos juntos y nuestras relaciones sexuales son casi diarias y con mucho amor.
No cada vez, pero sí con alguna frecuencia, he reparado que él no llega a eyacular o no llega a un orgasmo y lo disimula.
Desde luego tenemos relaciones muy, muy largas usualmente. Quisiera poder ayudarlo respetando su intimidad.
Es un hombre muy sano que nunca ha ido al médico. Tiene 63 años y no tiene problemas de próstata (orina bien y con fuerza con frecuencia normal), no es diabético, ni padece de nada físico. En estos momentos está trabajando quitando el techo a un garage para cambiarlo por otro en nuestra casa. No toma ninguna clase de medicamentos, es activo, tranquilo, siempre de buen humor, alegre, buen compañero.
Habiendo leído este excelente artículo, y como buena investigadora que soy (y porque deseo aprender más sobre este tema) me gustaría saber más acerca de: "la vigilancia del proceso de relación sexual, sobre todo en su última parte. La técnica de la desensibilización encubierta también ofrece buenas posibilidades terapéuticas para reducir la ansiedad asociada a momentos claves del fin de la relación sexual" que se mencionan en este artículo. ¿Cómo puedo acceder por Internet para leer más acerca de estas técnicas?.
Desde ya agradezco mucho la atención recibida y los felicito porque es lo mejor que he leído sobre este tema, sintético pero completo y esclarecedor.
Atentamente
Perla Barnes Lonnquist