Bodenmann, Ledermann, Blattner y colaboradores, 2006, han desarrollado uno de los primeros estudios que investiga la asociación entre los diferentes tipos de estrés en hombres y mujeres que viven en pareja.
TIPOS DE ESTRES
Los autores distinguen tres tipos de estrés. El estrés interno, originado dentro de la pareja, que incluye diferentes conflictos y tensiones, como tener diferentes metas, necesidades y deseos, costumbres de uno de los miembros que irritan al otro, falta de compatibilidad y preocupación por el bienestar de la pareja. Estrés externo, que se origina fuera de la relación e incluye el trabajo, dificultades financieras, problemas con los hijos, estrés social y el relacionado con una familia numerosa. Un tercer tipo de estrés se relaciona a situaciones críticas de la vida como la muerte de alguien significativo, enfermedades severas o desempleo.
DISFUNCIONES SEXUALES
Con respecto a la disfunción sexual los autores encontraron tasas similares a las halladas en otros estudios basados en muestras grandes de población. Se detectó problemas del deseo sexual en 34.2% de mujeres y 13.2% de hombres; de excitación, 8.1% en mujeres y 2.1% en hombres. Problemas del orgasmo 12.8% en mujeres y de dispareunia 5.6%. Eyaculación prematura en 10.1% de los hombres. Los resultados indican que los problemas sexuales se incrementan por el estrés.
Se encontró que predictores del rango del estrés interno diario podían explicar 9 a 26% de disfunciones sexuales específicas, tales como desórdenes del deseo, aversión sexual o eyaculación prematura. El estrés interno diario juega un rol crucial para comprender las disfunciones sexuales, mientras que los sucesos críticos de la vida parecen menos importantes y el estrés externo diario no tendría mucho efecto.
Cuando los datos se analizaron por sexo se halló que en las mujeres, con excepción de los problemas del orgasmo y la dispareunia, todos los problemas sexuales estuvieron asociados con el estrés interno diario. Para las mujeres, también la calidad de la relación de pareja fue predictiva para problemas de excitación sexual y vaginismo. Para los hombres, los problemas psicológicos fueron predictivos de problemas sexuales. vinculados con el estrés.
Solamente problemas de la erección y el orgasmo, así como la eyaculación prematura se hallaron vinculados al estrés.En resumen, estos hallazgos sugieren que el estrés interno diario dentro de una relación de pareja puede jugar un rol importante en las disfunciones sexuales del hombre y la mujer.
TRATAMIENTO
El entrenamiento en habilidades para el manejo del estrés (tal como las técnicas de relajación y otras) puede ser de limitada utilidad, dado que es principalmente el estrés relacionado a la intimidad el que está vinculado a los problemas de la excitación y el deseo sexual, aversión sexual y eyaculación prematura.
Los hallazgos sugieren que mas bien estos problemas se beneficiarían con terapia orientada a mejorar la comunicación y la resolución de conflictos de la pareja. Aún en parejas con vidas satisfactorias el estrés interno se relaciona con disfunciones sexuales y entonces estaría indicado mejorar las habilidades para la interacción de la díada hombre-mujer.
(1) Canadian J Human Sex, 2006, 15, 1.
|