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Homosexualidad : Una discusion Inacabada PDF Imprimir E-mail
Como es sabido el conocimiento de la sexualidad es un asunto central de la cultura del hombre de nuestro tiempo, mas aún en el caso de los médico-cirujanos. Por su parte, la manera como nos acerquemos al tema de la homosexualidad es uno de los pilares que mejor puede definir nuestro conocimiento.


A continuación vamos a tratar de resumir el "state of the art", como dicen los anglosajones, de este problema, aunque algunos asuntos igualmente importantes sólo serán señalados por necesarias razones de espacio.

CONTRADICCIONES
Empezaremos diciendo que si algo caracteriza al tema de la homosexualidad, con excepción de su importancia para el entendimiento de la conducta humana, es el signo de la contradicción, sea en teoría, clínica, etiología, tratamiento, etc. En otras palabras se puede afirmar que los resultados de la investigación empírica muestran por lo general resultados disímiles.

La mejor manera de enfocar esta situación, como es aplicable a la sexualidad en general, es asumiendo un concepto explícito del sexo afincado en valores, una clara visión antropológica, la teoría sexual más comprensiva y mejor probada.

Una muestra de lo intrincado del problema no sólo radica en la falta de acuerdo en definir a la homosexualidad y sus variedades, sino que resulta evidente si atendemos a la cantidad de términos y conceptos relacionados: "orientación sexual", "preferencia sexual", "bisexualidad", "rol genérico", "transgénero", etc., confusión que aumentó con la aparición de la teoría "queer" al comenzar la década del 90.
La contradicción abarca también los campos de la historia, incluida la llamada "medicalización" de la homosexualidad, su prevalencia en la población, la polémica abierta sobre si es un desorden o mas bien una variante normal de la conducta, la psicopatología específica que se le atribuye, la ética de su tratamiento, entre otras oposiciones. De otro lado, y de no menor importancia, está el debate político - social en torno a la homosexualidad que se da en tono exacerbado entre un grupo de profesionales de la salud mental y asociaciones cristianas, al que se refiere erróneamente con el término "anti gay"; y otro conjunto de profesionales de asociaciones de salud mental alineado con sectores organizados de homosexuales, conocido a su vez como "pro gay".

PREVALENCIA
El primer desencuentro gira alrededor del estatus de la homosexualidad en la Grecia Clásica, que no es comparable con la condición como la conocemos ahora, y que para algunos historiadores tenía carácter pasajero, posiblemente sin penetración rectal y con intención educativa, según los cánones de la época, no mas vigente.

Otro tema es el de la prevalencia de la homosexualidad en que resultan enfrentadas cifras muy diferentes, la del 10% proveniente del estudio de Kinsey de mitad del siglo pasado y la del 2.8% en varones y 1.4% en mujeres de la Universidad de Chicago de 1994. Al revisar la primera son evidentes serios errores metodológicos, mientras que la segunda está respaldada por una investigación rigurosa y confirmada además por otros estudios a escala nacional.

El porcentaje, que sostiene que el 10% de la poblaciòn sería homosexual, publicitado por los grupos pro gay, tiene importancia para las asociaciones de homosexuales, por su posible efecto en el campo de la protección de sus derechos civiles; y en otros aspectos como el voto gay al que aspiran algunos políticos, los fondos federales para investigación en los EEUU, el apoyo alcanzado por empresas que siguen políticas favorables a las posiciones gay, la publicidad con que son beneficiadas ciertas revistas, etc.

Un análisis detallado de la frecuencia de este desorden puede verse en esta misma página : “ Homosexualudad ¿ cuál es su frecuencia ?”.

ETIOLOGÍA
Los avances en la determinación de la etiología están estrechamente relacionados con el desarrollo de la investigación, que sufre un cambio direccional a partir de 1973 en que la Asociación Psiquiátrica Americana comete el error de comenzar a remover a la homosexualidad de su clasificación oficial. Empero debemos reconocer lo complicado de la investigación en este campo que se refleja en la inconsistencia de los estudios sobre su posible origen genético.

Nos remontamos a la década de los 50, con los análisis en mellizos monocigóticos, en los que se hubiera esperado una concordancia del 100%; hasta el fallido estudio del “ligamiento” que esperaba identificar un "gen gay" en una región del brazo largo del Cromosoma X donde se ubican unos cuatro millones de pares de bases.

En el aspecto endocrino las interpretaciones se han complicado recientemente por la reevaluación del papel de los andrógenos, con los hallazgos de los potenciales acústicos evocados, el cociente entre los dedos índice y anular e incluso el promedio del tamaño del pene, en estudios que comparan poblaciones homosexuales y heterosexuales.

La interpretación de descripciones sexuales dimórficas en el sistema nervioso central (núcleos intersticiales del hipotálamo, cuerpo calloso y otras estructuras) está también entrampada.
Los estudios transculturales siguen apoyados en las antiguas indagaciones de Mead y Beach, felizmente con últimos aportes interesantes del antropólogo Herdt. Las teorías principales siguen siendo no obstante las biogénicas, psicoanalíticas y conductuales, aunque es menester enfatizar el subdesarrollo en general de la teoría sexual, para empezar sobre la conducta sexual normal.

MEDICALIZACION DE LA HOMOSEXUALIDAD
Un importante debate se desarrolla entre quienes afirman la existencia de una "persona gay" singularizable, sustentada básicamente desde la medicina a partir de la segunda mitad del siglo 19, y los que opinan en contrario. En el centro del debate encontramos dos interpretaciones de la conducta humana, el esencialismo y el construccionismo, que sin embargo no siempre resultan antagónicas.

El proceso de "normalización" de la homosexualidad seguido por la Asociación Psiquiátrica Americana se respaldó en dos investigaciones con gruesos errores de diseño, las del zoólogo Kinsey y la psicóloga Hooker. Sin embargo muchos psiquiatras, psicoanalistas y conductistas continúan considerando a la homosexualidad un desorden y por ende susceptible de tratamiento.

PSICOPATOLOGÍA Y TRATAMIENTO
Otra gran área de discusión es la de si los homosexuales y las lesbianas presentan más problemas psicopatológicos que los heterosexuales. Los estudios confirman esta hipótesis a nivel de depresión, consumo de drogas, suicidio, promiscuidad y una comorbilidad específica, que incluye la hepatitis A y B, el cáncer rectal y desde luego el SIDA, entre muchos otros.

En el campo del tratamiento los mentores de la llamada Psicoterapia Afirmativa, que consideran a la homosexualidad una forma normal de conducta, abogan por ambientes clínicos especiales, terapistas también homosexuales y una evaluación que incluya la violencia, el consumo de drogas, las disfunciones sexuales, el proceso de identidad homosexual y otras manifestaciones. Advierten asimismo sobre los riesgos de las actitudes anti gay y heterosexistas, aunque no dejan de señalar aspectos positivos y negativos cuando el tratamiento es llevado por psiquiatras igualmente homosexuales.

Otros especialistas exhiben resultados favorables, tanto con procedimientos psicoanalíticos y conductuales como con nuevas técnicas: la Terapia Reparativa –de corte psicodinámico - y la Renovación Ministerial.

Sin embargo la información más sugerente ha sido dada en Mayo del 2001 en la reunión anual de la Asociación Psiquiátrica Americana por quien fue el gonfalonero de la desclasificación de la homosexualidad, el reconocido psiquiatra americano Robert Spitzer, cuyo trabajo aparecerá en el número de Octubre de los "Archives of Sexual Behavior". Spitzer, evaluó a 200 ex-homosexuales que declaraban su conversión a la heterosexualidad por lo menos en los últimos cinco años previos a la investigación, como efecto de diversos tratamientos.

Los hallazgos confirmaron anteriores publicaciones, resumidamente: del total de homosexuales estudiados 66% de los varones y 44% de las mujeres tenían - evaluados mediante una muy exigente escala -un buen funcionamiento heterosexual y la depresión que alcanzaba en varones un 43% antes del tratamiento era ahora 1% después del mismo y en mujeres del 47% había disminuido al 4%, poniendo en entredicho así la reiterada afirmación de que el tratamiento de normalización de la orientación sexual afectaba emocionalmente a los pacientes.

OTROS TEMAS
Hay varios temas importantes pero que por su complejidad sólo los mencionaremos de paso. El movimiento gay mundial y su agenda internacional que promociona en las escuelas a la homosexualidad como una conducta normal. El manejo político tendencioso del concepto de "homofobia", tan repetido en los medios masivos de comunicación, y el reclamo esta vez a los homosexuales, por parte de los bisexuales y de los transexuales, que acusan a éstos de “bifobos” y “tránsfobos”.

Para mayor complicación la aparición de los "transgéneros", antagónicos a los homosexuales y , como decimos líneas arriba ,la teoría "queer" que descoloca los clásicos estudios lésbicos y homosexuales.

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