Señalan que a fines de la década del 80 la epidemia del SIDA dio origen a una gran cantidad de estudios epidemiológicos poblacionales sobre sexualidad y sobre conducta homosexual principalmente. Para entender los resultados consideran importante tener en cuenta los estudios precursores, comparar las principales indagaciones de carácter nacional de comienzos de los 90s y las otras más recientes. Mencionan, por otra parte, que hay una tradición de estudios, pero que no son representativos de la población general, llevados a cabo en círculos de gays y lesbianas.
PRIMERAS ENCUESTAS
El precursor fue el psiquiatra alemán Hirschfeld, 1903, que buscó determinar el porcentaje de homosexuales varones en Alemania, concibiendo la homosexualidad como una "categoría natural", intermedia entre el hombre y la mujer. Cincuenta años después, Kinsey, recolectó las historias sexuales de hombres y mujeres en los EEUU, que publicó a comienzos de los años 50. El trabajo de este autor está afectado por serias deficiencias metodológicas, de modo que sus resultados no podían generalizarse al conjunto de la población. La publicidad y el crédito que gozó y del que aun ahora se beneficia, no han tomado en cuenta las debilidades de este estudio.
Desde 1953 hasta la aparición de la epidemia del ViH/SIDA hay muy pocas encuestas de población que se hayan interesado por establecer la frecuencia de la homosexualidad. Michaels y Lhomand han identificado sólo tres de carácter nacional: Simon en Francia, 1972; Instituto Kinsey, 1970 y Finlandia, 1971.
IMPACTO DEL VIH/SIDA
La aparición del VIH en los años 80 incrementó la necesidad de encuestas poblacionales a gran escala y la homosexualidad fue una cuestión central en las mismas. Las principales fueron hechas en Francia, Gran Bretaña y EEUU, en el transcurso del decenio de los 90s. Diez años después, en el 2000, se hicieron otras en Chile, Brasil y Australia.
Un punto central en el examen de las mismas ha sido el establecer cómo es que definieron la homosexualidad y qué entendieron por "sexo". Como es sabido dentro del conjunto de conceptos que abarca la idea de la sexualidad el interés en uno u otro puede variar. Los autores de este artículo afirman por ejemplo que, aunque no se explayan sobre esto, en el contexto de la prevención del VIH/SIDA el interés podría ser, para los estudios epidemiológicos, la conducta, por ejemplo "hombres que tienen sexo con hombres"; pero, respecto al desarrollo de políticas y programas, estaría más bien en la auto-identificación de cada quién al que se aplica la encuesta. Otra pregunta básica es lo que se entiende por acto sexual, pues, si la norma fuera la heterosexualidad, el modelo sería la penetración pene-vagina, imposible si el acto ocurre entre personas del mismo sexo. Muchas otras definiciones pueden asimismo desprenderse del concepto de acto sexual: excitación, contacto genital, penetración, orgasmo; y otras asociadas : beso "profundo", estimulación manual, etc.
En las encuestas que los autores examinan no encontraron acuerdo en lo que constituye acto sexual o pareja sexual, lo mismo en el detalle de la manera como se definieron finalmente estos términos: desde escoger una definición hasta dejar que los encuestados decidan. Temas principales que se desprenden de los estudios son : la definición de “sexo”; deseo o atracción homosexual, identidad sexual, número de parejas sexuales y su duración (que no se indaga por lo general) y comparación entre hombres y mujeres.
FRECUENCIA DE LA HOMOSEXUALIDAD
En todas las encuestas nacionales los autores han examinado seis asuntos: atracción por personas del mismo sexo; experiencia homosexual, en cuanto a periodos de tiempo: prevalencia de vida, últimos cinco años y el año próximo pasado; y cómo se distribuye la auto-identificación sexual. El estudio del Instituto Kinsey de 1970, arroja 20.3% de prevalencia de vida para varones (el orgasmo como unidad de medida) y al parecer 7% para mujeres; una declinación evidente si lo comparamos con los informes de 1948 y 1953. Parecida información se puede extraer del estudio en adolescentes alemanes: varones (1970, 18%; 1990, 2%) y en mujeres más bien cifras estables en el 6%. A diferencia del realizado en Francia, que compara también cifras separadas por veinte años, no encontrando mayor variación en la frecuencia.
Ya en la época del VIH/SIDA las tasas de conducta homosexual son en general similares. Cabe destacar que en el estudio en los EE UU, 1992, los resultados son siempre más altos que otros llevados a cabo durante ese tiempo. ¿ Cuáles son las razones? : es especulativo. Los investigadores destacan sin embargo que en la encuesta americana no hay una pregunta filtro con relación al sexo de las parejas con las cuales se ha mantenido la relación.En exploraciones más recientes se encuentran tasas mucho más bajas en América Latina si las comparamos con las de Norteamérica, Australia y Europa. El estudio llevado a cabo en Chile, 2000, encuentra menos del 1% en varones y mujeres en todos los aspectos: atracción, conducta e identidad. Por su parte, el informe de Australia, 2003, que es el más reciente, es el único que encuentra tasas más altas para mujeres que para hombres.
(1)Michaels, S; Lhomand, B. ( 2006 ). Cad. Saude Pública, 22 : 7, July.
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