Inicio¿Quiénes Somos?NoticiasDesórdenes SexualesDesarrollo PsicosexualMatrimonio y FamiliaTerapia Sexual y Marital
ConsultorioPara JóvenesSociedad y CulturaForoContáctanosCursos y TalleresEnlaces WebBuscador

Religión y Psiquiatria: Colaboración Imprescindible PDF Imprimir E-mail
Religión y psiquiatra, más específicamente la posibilidad de colaboración o antagonismo entre el sacerdote y el psiquiatra, convergiendo en la ayuda a personas con problemas mentales o emocionales.
Las personas afectadas psicológicamente acuden en un alto porcentaje al consejo o auxilio que les pueda brindar un sacerdote. Se sabe que este deriva muchas veces a estas personas a la consulta de un médico psiquiatra. Sin embargo no se conoce, como lo informa Milstein, 2003, en que medida el médico orienta al paciente para que sea auxiliado por un religioso.

Oficializando los problemas
La DSM (clasificación americana de desórdenes emocionales) en cierta forma lo planteó ya en 1994 y lo ha ratificado el 2004, al incluir en su clasificación un quinto dígito, denominado: problemas religiosos o espirituales. La razón dada por la DSM para esta iniciativa es la de tratar de diferenciar los desórdenes psiquiátricos que requieren atención especializada de las serias preocupaciones religiosas que el paciente tiene dificultad para integrar emocionalmente. Por su lado Yang, Lukoff y Lu, 2006, en un artículo sobre aspectos espirituales que se presentan en el trabajo clínico mencionan que se trata de situaciones que semejan desórdenes psiquiátricos y alteran el funcionamiento psicosocial de las personas que las viven.

Tipos de problemas
Entre los problemas que pueden compartir psiquiatras y religiosos Milstein, menciona a los desórdenes mentales, como la esquizofrenia o la Depresión Mayor, que están acompañados de una ideación de carácter religioso.
También problemas emocionales que pueden surgir a partir de experiencias religiosas: místicas, crisis de fe, etc. o situaciones puramente religiosas: pena y llanto por la pérdida de un ser querido y su enfrentamiento en la perspectiva de la fe.

En el caso de desórdenes mentales con presencia de ideas religiosas que pueden observarse en la Depresión Mayor tenemos pensamientos de tipo delusivo (ideas irreales) de ser controlado por el Diablo o estar siendo comisionado por Dios. En la fase maniaca de la Depresión Bipolar es posible detectar la creencia delusiva de tener el mandato para una misión divina. Entre los temas religiosos de fe o existenciales,Yang, Lukoff y Lu ,consideran el cuestionamiento de la fe, el cambio de creencia religiosa, las enfermedades graves que provocan una nueva percepción de la vida, las obsesiones alrededor del pecado, etc.

Las experiencias místicas se traducen en la impresión de haber vivido una realidad diferente, de estar o haber estado cerca de una fuerza espiritual poderosa o participar en la vida de todas las cosas del universo con delusión del propio yo. Asimismo la vivencia de experiencias alrededor de la muerte, personas que han sido consideradas clínicamente “muertas” y vuelven a la vida, experimentando una especie de continuidad subjetiva.

Las repercusiones de estas vivencias pueden tener un color positivo, que no requieren tratamiento por no haber presentación de disfunciones psicológicas y sociales. Pero hay casos en los que se presentan problemas psicológicos o disfunciones severas que exigen ser tratadas por el especialista. En el primer caso puede presentarse, no obstante, temor al ridículo, sentimientos de ser rechazado o tener que compatibilizar las experiencias vividas con los propios valores y creencias.

En el segundo caso puede haber disturbios emocionales y de la percepción a los que se suma el factor que las precipitó que puede haber sido la muerte de un ser querido o la práctica de la meditación.
El manejo que se viene haciendo de estos problemas no se ha uniformizado.

Consejo y terapia
Algunos terapistas deciden compartir la fe religiosa con la persona afectada, por ejemplo rezando con el paciente, que no es lo más recomendable, ya que el médico no está capacitado para ese tipo de participación en la espiritualidad religiosa del paciente. Lo más recomendable es derivar a la persona a un sacerdote y establecer un manejo de colaboración.

También se ha propuesto entrenar a los sacerdotes en el conocimiento de la nosografía psiquiátrica (los diferentes tipos de desórdenes mentales y emocionales) y analizar como aprecian y manejan, así como la experiencia práctica de cada quien frente a estos problemas.
En casos de gravedad puede ser necesario el tratamiento farmacológico con sedantes o antipsicóticos e incluso considerar la hospitalización del paciente.

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 
< Anterior   Próximo >

Canales RSS