HOMBRES: ¿pueden ser agredidos sexualmente? PDF Imprimir E-mail

La agresión y la violencia están muy extendidas en el mundo y las de carácter sexual son de lo más frecuentes. Sin embargo las agresiones sexuales que sufren los varones adultos se han estudiado muy poco. ¿Por qué? La razón podría ser que la sociedad, influida por los investigadores científicos, ha creído que esto no sería posible, más todavía si la agresión proviene de una mujer.
 
LA VERDAD
 

Felizmente poco a poco se viene reconociendo por lo menos a partir de la década de los años 80, que este problema sí existe, aunque se estudia todavía en pequeños grupos de pacientes, realmente en reducida escala.

 

 
  Una revisión de lo que se llama el "estado del arte" sobre este tema es la que nos ofrecen Adrian W.Coxell y Michael B King, del departamento de Psiquiatría del Royal Free Hospital, Londres, en un artículo publicado en el año 2010.  

Un trabajo más reciente, de Elizabeth Monk-Turner y David Light, ha sido publicado en la revista Sex Abuse. Titulado "Varones agredidos y violados sexualmente: quiénes son los que buscan atención?", estudió 219 varones que sufrieron asaltos sexuales y violaciones en una muestra extraída de una encuesta llevada a cabo en los EE.UU. A continuación vamos a comentar ambas investigaciones.

 

LOS MITOS ¿cuándo no ?

 

Los autores citados parten de un trabajo de Gonsoriek, de 1994, considerando cinco de los mitos más frecuentes en torno a este problema. Estos son: como sería en estos casos la erección y la eyaculación del agraviado; la posible condición homosexual del agredido; la posibilidad real de ser forzado sexualmente contra el deseo de la persona y; el grado real en que una víctima varón podría ser verdaderamente afectada física y psicológicamente.

 

  Al respecto ha existido la creencia de que un hombre no podría tener una erección si no lo desea y menos aún en un estado de ansiedad o miedo. Pero esto ya ha quedado podríamos decir desvirtuado desde los estudios de Kinsey, a mitad del siglo XX, pese a todos sus defectos.  
 

 

Posteriormente otros trabajos, tanto en animales como en seres humanos, han concluido que en un estado de ansiedad sí se puede observar una respuesta genital, es decir una erección. O sea que un varón en estas condiciones puede tener erección y eyaculación durante la violación sea por parte de una mujer u otro hombre.

 

MÁS MITOS

 

Respecto a la posible homosexualidad de los varones que han sido agredidos sexualmente por otro, podemos afirmar que si bien es cierto que algunos de ellos efectivamente resultan homosexuales, otros no lo son.

 

  Y si no denuncian la ofensa a la que han sido sometidos es justamente por temor a que de pronto la policía interprete que la víctima dio señales equivocadas al agresor y les asusta que los demás piensen que más bien han seducido al agresor.  
 

 

Tengamos presente que la motivación del violador puede tener de verdad un carácter sexual pero también la causa sería, en otros casos, básicamente una necesidad de dominar al otro.

 

La creencia de que un hombre no puede ser obligado sexualmente por otro se sustenta en la concepción de que cualquier hombre puede ser capaz de defenderse y evitar ser violado. Pero un estudio ya ha mostrado que cuando se presenta la circunstancia de que un varón es atacado sexualmente los hombres tienden a mostrarse sumisos. Esta no es sino una respuesta normal frente al peligro y una forma de auto preservación.

 

Sin embargo, esta respuesta que podríamos llamar adaptativa, de protección natural, puede ocasionar sentimientos de vergüenza y no es muchas veces aceptada posteriormente por los agredidos terminada la ofensa sexual.

 

LAS CONSECUENCIAS

 

Lo que no se ha estudiado son las secuelas psicológicas de la agresión sexual, comparando sus efectos con lo ocurrido en el caso de las mujeres. En varones niños y por supuesto en niñas, no obstante, las agresiones sexuales causan síntomas físicos y psíquicos muy graves.

Tampoco, repetimos, el agredido tiene que ser necesariamente gay y esta creencia tan difundida proviene de la idea que si dos varones tienen relaciones sexuales el acto debe ser tenido como homosexual.

Realmente los motivos detrás de la agresión pueden sexuales pero también basados en la necesidad de dominación, como dijimos líneas arriba, o también en algunos casos producto de la degradación del violador.

Seguiremos ahondando en este importante y poco tratado asunto en los siguientes artículos.


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