| TRASTORNOS DEL ORGASMO: excitación, estímulos y no control |
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Desde hace por lo menos una década se viene profundizando el conocimiento de la respuesta sexual femenina, después de los estudios fundamentales de los años 60 llevados adelante por los americanos Masters y Johnson. El trabajo que aquí comentamos empieza señalando que las mujeres con problemas del orgasmo no siempre sienten esta condición como una experiencia estresante. Pero, como veremos luego, en esta Segunda Parte, el orgasmo sí les importa a las mujeres y la ausencia de estrés al no experimentarlo se explicaría porque este placer sexual no es algo consistente durante su vida sexual, de tal modo que no sería novedad su ausencia.
LA EXCITACIÓN ¿dónde está?
Cuando los problemas del orgasmo en la mujer son debidos a una deficiencia de la excitación sexual, ciertas técnicas cognitivo- conductuales son útiles para superarlos, sean dirigidas a la persona con el problema o a la pareja en su conjunto.
La terapia consiste en una exposición gradual a la estimulación genital, una respuesta orgásmica actuada (como en el teatro) y el uso de fantasías sexuales o dispositivos para provocar la excitación y el orgasmo. La estimulación gradual se hace mediante un proceso de caricias por parte de la pareja, que primero son dirigidas a las partes del cuerpo que no son propiamente eróticas y después poco a poco a las más sensibles. Las fantasías sexuales se identifican primero con un cuestionario en el cual la paciente escoge cuales son sus preferidas para después usarlas durante las relaciones sexuales. Los resultados son buenos ya sea en la terapia en grupo, en forma individual, de pareja e incluso a través de la biblioterapia, es decir mediante lecturas escogidas que informan sobre la dificultad que se proporciona a las personas que consultan. Las tasas de resultados favorables del entrenamiento en mujeres con anorgasmia de tipo primario son muy altas, entre un 60 a 90% durante el autoerotismo y de un 33 a 25% en sus relaciones con la pareja. La aplicación de estas técnicas cognitivo conductuales, mencionadas al principio, ha sido considerada eficaz "en el trastorno orgásmico primario y probablemente eficaz" para el secundario. Sumemos a lo anterior que para problemas orgásmicos causados por condiciones médicas se viene usando frecuentemente el sildenafil, el agente erectógeno más conocido, aunque los resultados se puede decir son mixtos, a veces efectivos y otros no. Recordemos por último lo que se sabe hace buen tiempo: pocos estudios han mostrado que la terapia hormonal tenga efectos positivos sobre el placer sexual u orgasmo, aunque en algunos casos la tibolona, una hormona sintética, ha mejorado la capacidad orgásmica. SEÑORA, POR FAVOR ¡NO CONTROLE ¡
Se conoce poco sobre los problemas del orgasmo debidos a la incapacidad de la mujer para dejar de estar controlando los fenómenos que se presentan durante las relaciones sexuales. Pero también, además del control, se ha encontrado, aunque no siempre, una correlación negativa entre la experiencia del orgasmo y el abuso sexual en la infancia e igualmente con el temor a mantener relaciones interpersonales. Bancroff el 2009 ha propuesto que para que una mujer puede excitarse y luego alcance el orgasmo, debe "dejarse ir" y de alguna manera dejar de controlar lo que experimenta. Idea que se ha reforzado con el hallazgo mediante estudios neurofisiológicos de imágenes cerebrales que han confirmado que para que el orgasmo se produzca se requiere la desactivación de ciertas partes de la corteza central. Pareciera que algunas mujeres sienten que el orgasmo significa una especie de pérdida de control sobre si mismas y si creen perderlo sienten vivir una condición de vulnerabilidad que debe ser evitada a toda costa, confirmándose que algunas mujeres que llegan a un estado de excitación muy alto y están cerca del orgasmo al mismo tiempo vivencian el temor de perder el control de sí mismas interfiriendo tal condición con el clímax. Es recomendable averiguar en qué medida estas personas puede vivir emociones fuertes sin desarrollar un estado de inhibición psicológica. En mujeres anorgásmicas de tipo primario se observan pensamientos irracionales acerca de la pérdida del control sobre uno mismo o incluso verse como una persona rara o el temor a hacer ruidos involuntarios en el momento del pico del placer. En estos casos ayuda practicar la técnica del rol playing, haciendo a propósito que la mujer sienta que pierde el control mientras experimenta una gran excitación. Otra medida es el aprendizaje de técnicas de meditación, mindfulness, que facilitarán que las personas con temor de perder el control, dirijan su atención a lo que están experimentando en ese momento sin desviar su concentración con otras ideas. Seguiremos en siguientes notas con más información sobre el orgasmo y sus problemas en las mujeres. Comentarios (0)
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Excitación ¿cuál es el problema?
Tal como hemos venido diciendo en varias notas previas, avanzando el siglo XXI se hace cada vez más fuerte la controversia acerca de la verdad de la experiencia erótica de la mujer. Un buen ejemplo lo constituyen los estudios tanto de los fenómenos del deseo cuanto del “arousal sexual”, puntos que ha revisado con finura la psicóloga canadiense Peggy Kleinplatz, 2010.




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