Conocer qué son los desórdenes sexuales forma parte de la cultura del hombre del siglo XXI. Se trata de tres grandes grupos: problemas más frecuentes, disfunciones y desviaciones sexuales.
Los primeros son preocupación de la mayoría de personas: masturbación, sexualidad en la infancia, frecuencia de las relaciones, significado del deseo, rol de los padres en la educación y muchos más.
Las disfunciones sexuales – antes impotencia en el varón y frigidez en la mujer – afectan la respuesta sexual normal y la vida íntima de las parejas.
Por su lado, en las desviaciones sexuales el objeto de atracción se encuentra desviado hacia estímulos eróticos anormales que actúan compulsivamente sobre la persona.
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¿ESTÁ NERVIOSA? : no es bueno para la pareja |
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David Dettore, Martina Pucciarelli y Emiliano Santarnechi examinaron la relación entre la ansiedad y el funcionamiento sexual femenino, en un artículo próximo a publicarse en el Journal of Sex and Marital Therapy.
Consideran que este estudio ha llegado a conclusiones contradictorias por lo que investigan el impacto de la ansiedad (ya sea como estado, rasgo o sensibilidad) sobre la respuesta sexual y la propensión a la inhibición/excitación en 100 mujeres con y sin trastornos ansiosos.
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NO RESPONDE : haga su diagnóstico Parte Cuarta |
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Desde hace por lo menos una década se viene profundizando el conocimiento de la respuesta sexual femenina, mucho después de los estudios fundamentales de los años 60 llevados adelante por Masters y Johnson. |
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NIÑOS CRIADOS POR HOMOSEXUALES : sigue el debate |
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 Un reciente estudio — por Mark Regnerus, profesor asociado de sociología en la Universidad de Texas, en Austin — ha revelado que los hijos adultos de padres homosexuales y madres lesbianas padecen muchos más problemas sociales, económicos y emocionales que los criados en el seno de familias heterosexuales.
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TRASTORNOS DEL ORGASMO: excitación, estímulos y no control |
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Desde hace por lo menos una década se viene profundizando el conocimiento de la respuesta sexual femenina, después de los estudios fundamentales de los años 60 llevados adelante por los americanos Masters y Johnson. El trabajo que aquí comentamos empieza señalando que las mujeres con problemas del orgasmo no siempre sienten esta condición como una experiencia estresante. Pero, como veremos luego, en esta Segunda Parte, el orgasmo sí les importa a las mujeres y la ausencia de estrés al no experimentarlo se explicaría porque este placer sexual no es algo consistente durante su vida sexual, de tal modo que no sería novedad su ausencia.
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¿Qué es el deseo? errores y consecuencias |
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En varios artículos hemos venido exponiendo sobre la cada vez más fuerte controversia acerca de la verdad de la experiencia erótica de la mujer. A este respecto constituye un ejemplo el estudio de los fenómenos del deseo y el “arousal sexual”, revisado con sutileza por la psicóloga canadiense Peggy Kleinplatz, 2010. Ahora, en esta nota final, veremos la manera como la gente en general, e incluso los especialistas, conciben la experiencia del deseo sexual. |
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Deseo: ¿la mujer? ¿el hombre? |
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 Como hemos venido comentando, en pleno siglo XXI, la controversia acerca de la verdad de la experiencia erótica de la mujer está en plena discusión. Sin duda la psicóloga canadiense Peggy Kleinplatz, 2010, la ha puesto en el tapete.
En su perspectiva, lo qué se entiende por el deseo sexual y cuales pueden ser sus problemas da lugar a diferentes interpretaciones e incluso contradicciones. La confusión se pueden notar cuando comparamos el fenómeno deseo en el hombre y la mujer. Así, resulta sorprendente si tratamos de comprender qué entendemos cuando decimos que una mujer tiene bajo deseo sexual o un hombre experimenta más bien un alto deseo. |
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Exitación: ¿cuál es el problema? |
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 Tal como hemos venido diciendo en varias notas previas, avanzando el siglo XXI se hace cada vez más fuerte la controversia acerca de la verdad de la experiencia erótica de la mujer. Un buen ejemplo lo constituyen los estudios tanto de los fenómenos del deseo cuanto del “arousal sexual”, puntos que ha revisado con finura la psicóloga canadiense Peggy Kleinplatz, 2010.
En este artículo continuamos el análisis de algunas de sus reflexiones, esta vez en relación con la percepción diferenciada de la excitación en varones y mujeres. |
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 En el campo de la sexualidad siguen los misterios de siempre, de siglos diríamos, y los grandes problemas sin resolver. Por ejemplo, en el área de la normalidad, podemos mencionar el proceso que define la identidad sexual y el rol del orgasmo en la mujer, por mencionar solo dos de los muchos. En la patología médica siguen sin aclararse temas tan urgentes como el tratamiento de la dispareunia ( dolor durante el coito ) o el tratamiento de las parafilias (desviaciones sexuales).
En el marco social y cultural se discute los beneficios de la educación diferenciada (niños separados por sexo) o el fundamento de los cada vez más confusos conceptos del “género” y la “diversidad sexual”. |
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Mujer: deseo y excitación ¿son lo mismo? |
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Avanzando el siglo XXI se hace cada vez más fuerte la controversia acerca de la verdad de la experiencia erótica de la mujer, constituyendo un ejemplo el estudio de los fenómenos del deseo y el “arousal sexual”. Estos puntos los ha revisado con finura la psicóloga canadiense Peggy Kleinplatz, 2010. En esta nota tratamos de algunos problemas que surgen en torno al deseo y la excitación sexuales . En las disfunciones psicosexuales de la mujer siempre se han considerado los Trastornos del Deseo Sexual y los Trastornos de la Excitación Sexual como cuadros independientes. |
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